Edición 121

¡Advertencia!

Las chicas buscan hombres mayores de edad

Si no tienes 18 años
No entres a esta página

Publicidad

Battlefield 1: la gran guerra

 - Autor: 

La nueva entrega de la serie Battlefield es un paso atrás en el tiempo, pero un gran salto adelante para la franquicia.

Puedo contar con los dedos de una sola mano los videojuegos, particularmente los shooters militares, que van más allá de “matar a los malos” y te hacen sentir como si estuvieras en una zona de guerra: el brutal desembarco de Normandía en Medal of Honor: Allied Assault y el asalto de Stalingrado en el primer Call of Duty, en el que hay tan pocas armas que recibes solo la munición del rifle y te indican que apenas caiga tu compañero cojas su arma para seguir luchando; y, aunque algo más colorido, el viaje en lancha por Vietnam en Call of Duty: Black Ops, acribillando tropas del Viet Cong al ritmo de Sympathy for the Devil.

Y ahora está el prólogo de Battlefield 1. En tierra de nadie, los oficiales gritando que hay que mantener posiciones, los silbatos que indican la ofensiva, las latas de gas mostaza cayendo del cielo, las trincheras embarradas. De repente un soldado te atraviesa el estómago con una bayoneta. Estás muerto. Te pones en los zapatos de otro soldado solo para morir tiempo después. Repite esto una y otra vez.

 

La Primera Guerra Mundial no es tan popular en la industria de los videojuegos como su secuela, pero Battlefield 1 prueba que hay mucho en estos cuatro fatídicos años de guerra que vale la pena explorar. Aún mejor, el ambiente de la Gran Guerra da un aire refrescante a la franquicia, alejándola de los shooters más populares de la actualidad con armas, vehículos y lugares de hace más de cien años.

La campaña está dividida en cinco historias independientes que, mientras conservan la atmósfera del prólogo, son un poco más optimistas y humanas. Los mapas son amplios y variados, y las peleas son un asunto de gran escala. Sin embargo el enfoque nunca deja de estar en los pequeños relatos de soldados que lucharon por diferentes motivos, desde un anhelo de gloria hasta sus propias familias. En resumen, por primera vez desde Battlefield: Bad Company 2, vale la pena jugar la campaña.

 

Eso sí, el juego individual tiene dos grandes problemas. El primero es que en muchas (¡muchas!) ocasiones el juego empuja al sigilo, forzando a veces al jugador por medio de enemigos o situaciones que son casi imposibles de vencer con un enfoque más directo. El segundo problema es que la IA de los enemigos es bastante estúpida, a veces sin molestarse en cubrirse bajo fuego o corriendo hacia el cañón del arma del jugador.

Pero lo que realmente importa es el modo multijugador y no hay duda que Battlefield 1 cumple todas las expectativas. La jugabilidad es sencilla pero fiel al pensamiento más táctico y cooperativo de los juegos de la serie. Los espacios son amplios, lo que permite diferentes tácticas y da espacio a los vehículos para aproximarse a los objetivos por diferentes partes. Las clases, que cambiaron un poco en relación a lo que los fanáticos de Battlefield están acostumbrados, cumplen un rol más importante como medios de contrarrestar las jugadas del equipo contrario.

 

También vuelve el nivel de destructibilidad de Bad Company 2, que permitía a un tanque tumbar una casa hasta los cimientos si así lo quería. Este elemento cambia de maneras impredecibles el mapa: las casas no son un refugio completamente seguro, los agujeros hechos por los morteros pueden usarse como pequeñas trincheras, los tanques pueden abrirse camino a través de cualquier muro.

En multijugador se pueden jugar los modos clásicos, como “team deathmatch”, y un nuevo modo llamado “paloma mensajera”, una variante a la mecánica de capturar la bandera. Pero es el nuevo modo “operaciones”, por mucho, el mejor modo del juego. Es una combinación del clásico “rush” extendido a dos mapas, con tres batallones ofensivos. Las partidas pueden durar hasta una hora y el equipo que va perdiendo puede ser ayudado por “colosos” como zepelines y trenes. Son combates grandes y tensos, en los que cada acción cuenta y que pueden cambiar con una sola acción bien coordinada.

 

Es bueno saber que el sistema de niveles, aunque algo lento, se siente justo. Los jugadores de mayor nivel tienen acceso a otras armas, cierto, pero no son demasiado fuertes como para que el combate se sienta injusto. Además, las limitadas armas de la época pone a todos los jugadores en iguales términos, sin  miras laser o mejoras de cadencia de fuego.

Los ocasionales bugs aparecieron durante mi juego, pero solo en una ocasión me forzaron a reiniciar el juego. Y, aunque jugué partidas con hasta 64 jugadores, me sorprendió que en ningún momento tuviera problemas de conexión, lag o algo similar.

 

No es secreto que Bad Company 2 es posiblemente la mejor entrega de la franquicia… hasta ahora. Con sus sólidas “historias de guerra” (como se llama la campaña) y con un multijugador que vuelve a los escenarios destructibles y brinda momentos épicos de acción que no están programados, Battlefield 1 se puede consagrar como la mejor entrega de la serie para la nueva generación de consolas. Por mi parte, sé que pasará un buen rato antes de que deje de jugarlo.

Este juego fue reseñado con una versión de venta de Battlefield 1 para PS4. El modo multijugador fue reseñado exclusivamente en partidas públicas.

Si quiere saber más del autor, sígalo en Twitter como @ElPrincipote

Lea también: 10 videojuegos que usted debe ganar antes de morir

Publicidad

Publicidad