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El inicio de temporada de The Walking Dead está lejos de sacar la pelota del estadio

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Después de ver el inicio de la séptima temporada de The Walking Dead, nuestro periodista Rodrigo Rodríguez no se resistió a explicarnos por qué este capítulo pudo haber sido mejor. ¿Opina lo mismo?

Cuando empezó la serie The Walking Dead, su primer episodio me pareció tan impresionante, tan bien hecho en cada sentido que sabía que había encontrado un show que vería por años. Con el final de la primera temporada dejé de verlo, porque en no más de seis capítulos se había convertido en un bodrio, un drama que relegaba la idea de sobrevivir a los zombies al fondo. No fue sino hasta años después que volví, luego de que mis amigos me juraron que de nuevo era una buena serie. Y así fue, hasta que la última temporada dejó atrás las excelentes historias personales y las temáticas de soledad, existencialismo y demás para darnos un juego idiota de gato y ratón. Estuve muy cerca de no sintonizar la serie este domingo, pero decidí darle una oportunidad.

Ahora que llegaron los nuevos episodios la pregunta es, ¿vale la pena seguir viendo la serie?

 

Aquí vienen los spoilers.

Abraham y Glenn. Después de un año de esperar por la resolución al cliffhanger más estúpido de la historia, al fin sabemos a quién mató Negan. Fueron Abraham y Glenn, sus cabezas convertirdas en una masa roja en los minutos más incómodos de la televisión reciente… para bien y para mal. Para bien, porque de verdad transmite el horror y la impotencia de los sobrevivientes. Para mal, porque después de un año esperando y sin ver a los personajes y sus relaciones, su muerte no golpea tan fuerte como lo hubiera sido en el fin de temporada pasado, cuando tenemos fresca la imagen del hijo de Glenn y el cariño que siente Abraham por las dos mujeres más importantes en su vida.

 

El gran problema a futuro es que, más allá de ese acto, es triste ver que el nuevo villano de la serie ni siquiera tiene claro lo que quiere. Tiene sentido que Negan quiera romper el espíritu de Rick, ¿pero por qué tiene que llevarlo a un campo lleno de zombies, intentar dispararle a través del techo de una casa rodante, solo para salvarlo luego en dos ocasiones? ¿Qué gana con detener a Rick justo antes de que le corte el brazo a su hijo, si es tan sádico como para volver pulpa el cráneo de dos personas? Es solo malo por el bien de ser malo, y es una lástima. Especialmente porque el actor que lo interpreta (Jeffrey Dean Morgan) lo hace con tanta energía y encanto que no puedo evitar pensar que este pudo y podría ser un gran villano si no fuera tan solo el comodín que los guionistas usan para alborotar las cosas cuando la trama lo necesita, para dar la impresión de que “nadie está a salvo”.

 

Imagino que los productores de AMC vieron a Ramsay Bolton, el sádico gatillo alegre (o espada alegre) de Game of Thrones, se dieron cuenta del revuelo que provocaba entre los fanes y dijeron “queremos a alguien así para YA. ¡Hay que poner a este tal Negan a la par de Ramsay en un solo capítulo!”. Así es como terminamos con una escena que depende de su violencia gráfica más que de la conexión emocional con los personajes; así es como terminamos con un personaje maniático que es tan plano como las páginas de su guion.

Y sé muy bien que Negan está basado en los comics, es una copia casi exacta de su contraparte dibujada. ¿Y eso qué? Ser una adaptación fiel no lo hace un personaje interesante en la serie, menos si era igual de plano en los comics.

 

Si esta temporada quiere levantarse más allá del fiasco que fue la temporada pasada, tendrá que hacer algo mejor que esto. Negan tiene potencial, pero tiene que ser más que solo el villano al estilo del Guasón que mata sin razón solo para que los productores le saquen unos “¡nooo!” a la audiencia. La muerte de futuros personajes tiene que ser tratada de la misma manera sorpresiva con la que llega en la vida real, no anunciándose en trailers y jugando con ella para atrapar a los fanáticos.

¿Voy a seguir viendo la serie? Probablemente sí, porque aún puede recuperarse. También sé que probablemente no estoy del lado popular con esta opinión. Pero si la serie quiere poner la violencia gráfica por encima del excelente balance entre acción y emoción que llevaba en temporadas anteriores, queda advertido que hay series que lo hacen mejor y que al menos pueden decir la palabra “fuck”.

 

Notas aparte

● Esperé un año para ver quién se moría y, no conforme con eso, la serie quiere que espere medio episodio más para poder saberlo. Que se joda este capítulo.

● La escena de todos comiendo pavo alrededor de una mesa de pícnic parece salida del final de Lost o de algún otro programa igual de malo.

● Tengo que admitir que la escena final me encantó, cuando Rick ve salir un zombie del bosque. Sin decir una palabra la serie hace saber que esas criaturas ya dejaron de ser lo más aterrador, lo más preocupante de este mundo. ¿Dónde estuvo esa elegancia narrativa durante el resto del capítulo?

 

Si quiere saber más del autor, sígalo en Twitter como @ElPrincipote

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