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Con más de 20 años de trayectoria musical, el líder de los Stone Temple Pilots, Velvet Revolver y The Wildabouts, deja un legado invaluable para las nuevas generaciones.

“Querido Scott, juntos hemos creado un legado musical que ha dado alegrías y grandes recuerdos a mucha gente. Esas memorias son muchas y muy profundas para nosotros”. Los Stone Temple Pilots despidieron con una emotiva carta a Scott Weiland, una de las mejores voces del Rock y uno de los frontman más importantes de los años 90. Junto a Ian Curtis, Layne Stanley, Sid Vicious, Kurt Cobain, Jim Morrison, Joe Strummer, entre otros, Weiland hace parte del olimpo de los héroes del Rock. Un artista que sin duda, dejará una huella inmortal en el corazón de todos los que hoy honran su legado.

 

  •  Dead & Bloated (Core - 1992)

“Estoy oliendo a la rosa que alguien me dio en mi cumpleaños de lecho de muerte”. Weiland tomaba el megáfono para interpretar una de las canciones más amadas por los fanáticos de los Stone Temple Pilots. Por más de 20 años, la letra siempre ha sido considerada una advertencia de la partida del carismático cantante. Por fortuna, el potente riff de Dean DeLeo nos invitaba a “ignorar” la oscuridad de la composición.

  

  •  Sex Type Thing (Core - 1992)

“Dije que quiero estar al lado tuyo, ¿no te gustaría tenerme para lastimarte?” Scott Weiland afirmó que la canción está inspirada en la historia de una colegiala violada por tres jugadores de fútbol luego de una fiesta. 3 minutos de hard rock con los que los Stone Temple Pilots acapararon las miradas de la creciente escena musical de los años 90.

 

  •  Wicked Garden (Core - 1992)

“Quiero correr a través de tu jardín malvado. Oí que ese es el lugar para encontrarte”. Con apenas 25 años, la voz de Weiland se perfilaba junto a la de Billy Corgan como las grandes sorpresas del Rock alternativo. A pesar de que Weiland y su banda fueran subestimados en sus inicios, Wicked Garden fue la gran apuesta de la banda de San Diego para llegar al estrellato. No se equivocaron.

  

  • Creep (Core - 1992)

“Soy la mitad del hombre que solía ser”. Sobre Creep se ha dicho todo. Uno de los himnos de los 90 que posicionó la voz de Weiland al mismo peldaño de Layne Stanley, Eddie Vedder y Kurt Cobain. Las comparaciones son odiosas, pero con esta canción, muchos no se equivocaron de llamarlo ´la exquisita voz áspera de la década´.

  

  • Plush (Core- 1992)

"Y siento que ese tiempo fue desperdiciado, entonces a donde irás mañana? y veo que estas son mentiras por venir, ¿Siquiera te importaría?". Si usted sabe tocar guitarra y tuvo, o tiene banda de garaje, seguramente ha hecho un cover de la canción más representativa de Stone Temple Pilots. Plush le gusta a su hermano menor, a su novia, a sus amigos (así oigan otro tipo de música), a sus papás y seguramente a sus abuelos. Una canción que le sube el ánimo gracias a un riff de guitarra inigualable.

   

  •  Set Me Free (Contraband- 2002)

“Así que libérame, libérame porque pienso que necesitas mi alma”. Está claro que Set Me Free no se parece en nada a Stone Temple Pilots. Slash y compañía necesitaban un vocalista para su reciente banda Velvet Revolver. Cuando Weiland probó suerte en las audiciones de la banda, inmediatamente se quedó con el puesto luego de cantar esta canción.

 

  •  Slither (Contraband- 2002)

“Sí, aquí llega el agua. Ha llegado para lavar tus pecados y los míos”. Para muchos, Velvet Revolver fue una banda caracterizada por parecer un coctel de drogas en potencia, imparable. Slither es sin duda, el lado oscuro de Weiland en todo sentido. Desde su imagen personal hasta la voz cambiante, áspera y seductora. Un rasgo sorprendente y llamativo en el repertorio del vocalista.

 

  • Fall To Pieces (Contraband- 2002)

“Ha sido un año largo desde que te has ido, he estado solo aquí, me he hecho viejo, me derrumbé en pedazos y me sigo derrumbando”. Con todo el dolor del alma, el video de Fall To Pieces (Velvet Revolver) puede ser la radiografía de los momentos más tristes en la vida de Weiland: Arrestado por posesión de drogas, una vida que giraba en torno al consumo de heroína, dos divorcios y un comportamiento errático, daban las alertas del estado físico y mental del cantante.

 

  • Sour Girl (No. 4 – 1999)

“Ella era una chica feliz el día que me dejó”. Una de las composiciones más hermosas y honestas de Weiland. El rompimiento con su primera esposa lo llevó a cantar uno de los éxitos más grandes en la historia de los Stone Temple Pilots. Melancólica, reflexiva y con sonidos acústicos en una voz que habla directamente al corazón.

 

  • Vasoline (Purple – 1994)

“Verás el aspecto y verás las mentiras, comerás las mentiras y lo harás”. Una de las mejores canciones en vivo interpretada por Weiland. Con una letra enigmática pero con sonidos que rozan y evocan la psicodelia, Vasoline fue unas de las primeras canciones con las que latinoamérica conoció el sonido de los Stone Temple Pilots, y como no, la singular voz de Weiland. Una composición que habla sobre estar atrapado en una misma situación una y otra vez, sugiriendo los crecientes problemas de drogas del cantante.

 

  • Interstate Love Song (Purple – 1994)

“Esperando una tarde de domingo para leer entre líneas tus mentiras”. Ocupó el primer lugar del listado de Rock de Billboard por 15 semanas. Otra de las canciones que todo fanático de la música reconoce, y que a pesar de que ha sonado en las emisoras hasta más no poder, Interstate Love Song no se quema ni cansa. Todos sabemos por qué.

 

  •  Big Empty (Purple – 1994)

“Es tiempo de dar un paseo, hoy no está permitido conversar…las conversaciones matan”. La calidez de la voz de Weiland y el sonido al mejor estilo blues de los hermanos DeLeo, convierten a la canción en otra de las composiciones más memorables e icónicas de la banda. Previo al concierto de los Stone Temple Pilots en Colombia, Big Empty fue una de las más esperadas por los fanáticos y como caída del cielo, fue interpretada el 18 de Diciembre de 2010 en Bogotá.

 

  • Trippin' on a Hole in a Paper Heart (Tiny Music...Songs from the Vatican Gift Shop – 1996)

“Yo soy yo dije, no soy yo mismo, no estoy muerto no soy para vender”. En su autobiografía Not Dead and Not for Sale, Weiland comentó sobre la canción “Refleja mi hambre por la redención”. Definitivamente una canción que evoca una mala experiencia del cantante con el LSD.

 

  •  Big Bang Baby (Tiny Music...Songs from the Vatican Gift Shop – 1996)

“Nunca beso y hablo, quiero llorar pero voy a reír. Nada es gratis”. Una canción amable para quienes recién conocían a la banda, pegadiza, y muy rockera gracias a la imponente batería de Eric Kretz. Otra pequeña muestra de las habilidades vocales de Weiland en un video de bajo presupuesto, pero que alcanzó el número 1 en el Billboard Mainstream Rock Tracks.

 

  • Down (No. 4 – 1999)

“Encantado de conocerte, gusto en conocerme. He estado esperando por mi chica de domingo”. Es la composición más parecida a los sonidos característicos de Velvet Revolver. La dureza con la que Eric Kretz toca la batería, los susurros y gemidos de Weiland evocan desesperación y un sentido de aprecio por el Hard rock. Una canción que le sacude la cabeza en 4 minutos y lo invita a poguear con cualquier cosa que tenga al lado.

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