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¿Es usted tan apasionado a las estrellas como para pagar cifras astronómicas por estos objetos espaciales?

En la casa Bonhams se subastaron algunos de los objetos más valiosos de la historia espacial. Si usted también es un amante de las estrellas como nosotros, estos son por los que empezará a ahorrar. 

Modelo de laboratorio del Sputnik-1 Serial: OK-1/003/1957

 

Una réplica exacta del primer satélite artificial puesto en órbita alrededor de nuestro planeta por los camaradas soviéticos, el 5 de octubre de 1957. Este modelo fue creado por los científicos rusos para probar las capacidades de compatibilidad y la interferencia electromagnética del satélite. Es una esfera de metal con cuatro antenas externas, que recuerda un poco a un monstruo de una película de los cincuenta. Su transmisor aún funciona (con una batería de 12 voltios) y viene, además, con una radio Tesla Maj 620A de la época.

Solo existen cuatro modelos como el Sputnik original en el mundo: dos que hacen parte de colecciones privadas, uno en un museo en Moscú y el último en el Museo del Vuelo, en Seattle. La pieza que se subastó proviene de la colección privada de un antiguo ingeniero de cohetes, el profesor Alexander Roudakov. Vendido por USD 269.000.

Carta de vuelo del Apollo 11

 

Fotografía de la superficie lunar escalada, en la que se traza el descenso de la cápsula de aterrizaje, autografiada por Buzz Aldrin (el segundo hombre en pisar la Luna). Vendido por USD 40.000.

Traje espacial del ingeniero Donald Pettit

 

Este fue el traje que usó el ingeniero durante su regreso a la Tierra en una cápsula Soyuz TMA-1, tras el accidente del Columbia en 2003 que había impedido que volvieran a casa. Vendido por USD 62.500.

Lo que el dinero no puede comprar

 

Hay empresas que ofrecen el servicio de “nombrar una estrella” con el nombre que usted elija por un precio. Aunque tentador y una buena idea para un regalo romántico, es un robo: la Unión Astronómica Internacional no reconoce estos nombres y solo ellos pueden nombrar las estrellas (y no, no aceptan solicitudes).

Si quiere saber más del autor, sígalo en Twitter como @ElPrincipote

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