158

¡Advertencia!

Las chicas buscan hombres mayores de edad

Si no tienes 18 años
No entres a esta página

Publicidad

Buzz Aldrin quiere llevarnos a todos al espacio

 - Autor: 

Buzz Aldrin está condenado a ser recordado como el segundo hombre que pisó la luna. Pero su legado es el de un aventurero espacial.

 Los ojos del mundo estaban más enfocados en Neil Armstrong que en Edwin Eugene Aldrin. Por esa razón se salió con la suya y mientras Armstrong daba sus primeros pasos en el satélite, Aldrin sirvió vino en un cáliz y sirvió pan a bordo del módulo y realizó el rito de la comunión con un vino que ondulaba en la gravedad de la Luna, mientras leía versículos del Evangelio según Juan. “Es curioso pensar que la primera bebida y la primera comida que se sirvió en la Luna fueron elementos para la comunión”, recordó en un artículo de 1970.

Armstrong y Aldrin eran radicalmente distintos. Mientras el primero repasó durante meses la grandiosa frase que todavía hoy resuena en la mente de todos los humanos, el segundo, cuando puso un pie en el satélite, miró a su alrededor y dijo lo primero que se le vino a la mente, sin filtro alguno: “Magnífica desolación”. Varios años después, cuando en una entrevista para NatGeo revivió el momento, solo pudo explicar: “No había oxígeno, no había vida, solo la superficie lunar que no ha cambiado en miles de años y la negrura del cielo; era la cosa más desolada en la que podía pensar”.

Cuando volvió a la Tierra, quedó marcado para siempre como “el segundo hombre en pisar la Luna”. Sin embargo, de los tres astronautas que visitaron el satélite en julio de 1969, fue Aldrin el más empedernido en volver al espacio y le dedicó su vida a promover la exploración espacial: creó una trayectoria de viaje para ir a Marte que fue confirmada por el Jet Propulsion Lab, de la NASA; le propuso a la agencia espacial un plan de acción bastante realista para crear una colonia en el planeta rojo antes del 2040, y ha escrito más de una vez en The New York Times para criticar a su antiguo empleador por “alcanzar glorias pasadas, en vez de buscar nuevos triunfos”. No es algo extraño: después de todo, su camiseta favorita tiene escrita la frase “Get your ass to Mars”.

Publicidad

Publicidad