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Una entrevista con Yonny Hernández

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El único motociclista colombiano que ha competido en la categoría máxima de la MotoGP lleva la velocidad en la sangre.

A los cuatro años, Yonny Hernández manejó su primera moto, y aunque parecía un juguete inofensivo, él supo desde ese momento que las dos ruedas y la velocidad iban a ser su pasión.

Quería correr con las grandes leyendas del motociclismo y hoy, a los 30 años, puede decir que ya cumplió su sueño: fue el primer motociclista colombiano en competir en un escenario internacional, conoce las pistas legendarias de
Europa, ha acelerado a fondo motores de motos de competencia Yamaha, Aprilia y Ducati y una vez, incluso, retó a Valentino Rossi –el piloto que ha ganado más campeonatos de MotoGP en toda la historia– y lideró durante siete vueltas una carrera en Holanda.

Este año, Hernández corre con Honda Endurance Racing el Campeonato Mundial de Resistencia, que incluye carreras con más de seis horas de duración. Cuando conversamos para esta entrevista estaba en Madrid y tenía su mente puesta en las 24 Horas de Le Mans, tal vez la carrera más importante de su categoría.

¿Cómo empezó con el cuento de las motos?
Mi papá me dio una Yamaha PW 50 cuando tenía como cuatro o cinco años, era una de esas moticos pequeñas, pero jugaba mucho con ella. También montaba mucho en bicicleta en la finca o en la casa. Después, como a los trece años,
conocí a un amigo que hacía motocross y que a veces me prestaba su moto después del colegio. ¡Nos escapábamos, y a mis papás no les gustaba mucho porque les parecía peligroso! Cuando él se dio cuenta de que me empezó a ir muy bien y de que era muy bueno, les dijo a mis papás: “Déjenlo y cómprenle una moto”. Al final los convencimos y mira hasta dónde he llegado.

¿Siempre ha competido en motos de velocidad?
A los catorce empecé corriendo en motocross. Es un poquito tarde, pero el deporte me apasionaba. Fui campeón nacional y departamental con la liga de Antioquia, gané casi todas las carreras. Luego, en el 2008, empecé a correr supermotard, una modalidad que mezcla motos de motocross con ruedas de pista, es como correr mitad motocross y mitad carretera.

Y se fue a España...
Sí, con el apoyo de mi familia. Sin patrocinadores ni nada, aunque Coldeportes también me ayudó mucho y me sigue ayudando para competir y seguir acá. Yo llegué a correr supermotard y me acuerdo que en mi primera carrera hice podio.

¿Y cómo llegó a las motos de velocidad?
Yo miraba muchas carreras de motos de velocidad por televisión y eso me llamaba mucho la atención, pero yo solo hacía supermotard. Un día, alguien de mi equipo me dijo que yo tenía mucho talento en la velocidad, que probara. Entonces me le medí y un día me hicieron unas pruebas en el circuito de Albacete con un equipo que se llama Team LaGlisse, que es muy conocido en España.

¿Entró directo al MotoGP?
Empecé a correr en el campeonato Supersport CEV Buckler y de siete carreras hice cuatro podios. Como luchaba bastante en la pista me abrieron las puertas para el mundial de MotoGP en la categoría de Moto2, y corrí en motos de 600 c. c. durante dos temporadas. Después, en el 2012, llegué a la categoría máxima de MotoGP, andando en motos CRT, una subcategoría de motocicletas de la GP que tienen una cilindrada de 1000 c. c. Después estuve en Aprilia, un equipo italiano, y de ahí pasé a Pramac Racing, otro gran equipo en el que me fue tan bien que avancé y logré reemplazar a Ben Spies, un reconocido piloto norteamericano.

¿Qué se siente competir contra una leyenda del motociclismo como Valentino Rossi?
Siempre lo he admirado. Es muy conocido en el mundo de la GP, tiene mucha trayectoria, carga nueve campeonatos mundiales... Fuimos compañeros de pista en el 2016, fue bonito y me enorgullece haber corrido contra él. Yo no pude seguir compitiendo en MotoGP por falta de apoyo, es muy costoso. Por eso del 2017 al 2018 corrí Superbike y ahora estoy en Honda en el campeonato de resistencia.

¿Qué es lo más difícil de competir en motos?
Lo de los patrocinios es complicado. En Europa hay competidores con mucho nivel y con muy buenos patrocinadores, pero en Colombia solo tenemos el apoyo de Coldeportes y encontrar un buen patrocinador para tener un equipo de primera línea es muy difícil. Mi hermano Santiago también competía en Moto2, pero se retiró por falta de apoyo. Otra cosa difícil son las lesiones, porque el motociclismo es un deporte peligroso. Yo me he fracturado tres veces la clavícula y tres veces las piernas, tengo tornillos y platinas en el tobillo y en la mano por una caída en Alemania. ¡Pero siempre me recupero rápido!

¿Qué hace cuando no está compitiendo?
Me gusta mucho entrenar motocross, nunca lo he dejado. Y en verano voy a circuitos de jet ski en Los Ángeles de San Rafael, un lago que queda cerca de Madrid. Mi vida son las motos.

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