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La reapertura de este restaurante puede ser, sin problema, el suceso gastronómico del año en Bogotá.

La reapertura de El Ciervo y el Oso es un gran acontecimiento para la escena local, no solo porque haya reabierto en un mejor  y más amable espacio –lo cual le da puntos a favor–, sino porque con el rediseño de su carta, con sus resultados, le da otro empuje a la cocina nacional: todo más pulido, todo más condensado, todo más rico. Por eso, puede ser, sin problema, el suceso gastronómico del año en Bogotá.

 

Hace ya más de ocho meses sus propietarios dejaron atrás el local en la zona de la Universidad Javeriana, donde lograron posicionar su nombre. Luego repensaron todo y, hace dos meses, reabrieron en la parte baja de la zona G.

La apuesta es la misma, pero mucho más madura: cocina colombiana sin clichés. O digámoslo así: nueva cocina colombiana, sin perder lo más atractivo de su esencia, el sabor.

 

Su chef, Marcela Arango –a quien hay que ponerle mucho cuidado–, lo expresa de la siguiente manera: “Hay que poner sabores tradicionales en otro contexto, en preparaciones diferentes, pero nos enfocamos en hacer que la tradición no se pierda”.

Y lo logra. Por eso, todos los productos con los que aquí cocinan son criollos (de pequeños productores y artesanos) y eso no es otra cosa que la verdadera revolución de la gastronómica nacional: un discurso coherente.

La propuesta, desde la decoración, desde la carta y desde la atención, es ágil, moderna, cálida, cierta y lanzada.

 

Su menú conserva clásicos de antes –como el hueso de marrano, los pastelitos de garbanzo y la hamburguesa de quinua–, pero se lanza a nuevos platos que no solo están muy bien logrados, sino que reactivan la genética de nuestro paladar, sin complejos: cubios a la piedra (asados al carbón, pasados por alioli y queso costeño); ruyas de maíz pelao (especie de ñoquis santandereanos), los tamalinis (algo así como unos ravioles de pipián); solomillo huilense; carimañolas de queso de cabra; aborrajados; chicharrones... ¡Mucha cosa rica!

A mí me gustó mucho y me hizo sentir muy orgulloso. Porque hicieron muy bien la tarea. Ojalá a usted le pase lo mismo.

 

Dirección

El Ciervo y el Oso
Carrera 10A # 69A 16, Bogotá.

Teléfono: 805 1278

 

Si quierte saber más del autor, sígalo en Twitter como @msilvaazul

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