158

¡Advertencia!

Las chicas buscan hombres mayores de edad

Si no tienes 18 años
No entres a esta página

Publicidad

La segunda ciudad más densamente poblada de Estados Unidos tiene toda una variedad de lugares por visitar. Le mostramos cinco de ellos en esta guía sobre la también llamada París del Oeste.

Como Nueva York, es una ciudad que no para y en la que hay de todo: restaurantes de moda, barrios jóvenes y artísticos y mucho verde cerca, en carro o caminando. Sin embargo, la ciudad de la bahía tiene un clima casi perfecto todos los meses del año y es mucho más relajada que su contraparte de la costa Este. Y sin duda, 48 horas no son suficientes. 

La han llamado de muchas maneras: la Ciudad de la Bahía, Frisco, París del Oeste, la Ciudad de la Niebla. Este último nombre que recibe no es gratuito pues la niebla que se forma en la bahía –apodada Karl por los locales– de donde parece emerger el puente Golden Gate, se considera una de las postales más icónicas de San Francisco.

Es la ciudad que a finales del siglo XIX creció por la fiebre del oro, la de los hippies en la década de los sesenta, del movimiento por los derechos gay y de la revolución tecnológica de los noventa. También es la ciudad de los tranvías; de la calle Lombard, la más curvosa; la del Barrio Chino más grande de Estados Unidos; la de Alcatraz, que hoy se puede recorrer como una atracción de Disney y la de las focas que se tomaron el puerto luego del terremoto de Loma Prieta de 1989.

Pero ahora San Francisco, la segunda ciudad más densamente poblada de E.E.U.U. luego de Nueva York, es mucho más: es joven, diversa, libre. Y, sí, carísima, tanto que uno de los temas favoritos de los locales es lo costoso que se ha vuelto el día a día –arriendos, restaurantes, transporte- debido a, dicen, la gran cantidad de startups que ahora tienen su sede en la ciudad y alrededores. Por ejemplo, Twitter, Uber, Airbnb… En resumidas cuentas hay una invasión de jóvenes con mucho dinero.

Cada zona de la ciudad es diferente y todas vibran. Y ni hablar de lo que pasa a pocos minutos de la ciudad: Sausalito, Muir Woods… Y el clima: nunca muy frío, nunca muy caliente.

Para llegar…

Copa Airlines ahora vuela directo a San Francisco desde Panamá. Ya no más vuelos con escalas de cinco horas en diferentes rincones de Estados Unidos.

3 recorridos en tren que usted debería hacer en la vida

Un plan de locales

La Misión

El nombre del barrio viene de la parroquia franciscana fundada en 1776 (que se puede visitar, claro) y durante mucho tiempo fue el barrio latino. Hoy es uno de los barrios más cool, algo así como Brooklyn, si se quiere. Hay cafés, tiendas de moda y dos callejones –Clarion y Balmy- que esconden lo mejor del arte urbano.

Para comer

El clásico: Swan Oyster Depot

www.sfswanoysterdepot.com

Un local pequeño con una barra larga. Detrás de la barra se encuentran los miembros de la familia Sancimino, que desde siempre han estado a cargo del lugar. No es lujoso, pero en un fin de semana la fila para entrar puede ser casi de una cuadra. ¿Por qué? Ostras frescas de todos los rincones de los Estados Unidos, langosta en forma de ensalada y cangrejos gigantes de esos que se comen en mínimo media hora. Y cerveza helada, por supuesto. Más fresco no se puede.

Para cuando no quiera caminar más

El Presidio

Es un parque situado en la punta norte de la península que originalmente era una base militar. Ahora es una zona verde con vistas increíbles de la bahía y está rodeada de las construcciones más antiguas de la ciudad y varios museos, entre estos el de Walt Disney. Los jueves y domingos hay conciertos al aire libre, fogatas y food trucks, un plan perfecto para pasar el día sin gastar mucha plata.

Descanso en medio de viñedos

Un fetiche

Amoeba Records

No es que este local exista porque el vinilo esté de moda: Amoeba Records es un lugar de peregrinación. Ubicada en Haight-Ashbury –el distrito conocido por el movimiento beatnik, por que allí se originó el poliamor-, esta tienda de 2.200 m², localizada en una antigua bolera, está llena de música en todos sus formatos. Imposible salir con las manos vacías.

El nuevo: Dirty Water

www.dirtywatersf.com

“Agua sucia”, su nombre, viene del término que se usaba para el licor durante la época de la prohibición. Su selección de más de 100 vinos, 52 cervezas y un sinfín de licores es su mayor orgullo. Pero no se pierda la comida: la tabla de quesos, las vieras gigantes y el tartar de venado son la evidencia de que en San Francisco se come bien.

Sígala como @Colorentropy en Twitter

Lea también: Guadalajara, la ciudad que no suena a mariachi

Publicidad

Publicidad