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7 inventos que deberían existir

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Diviértase viendo estos 7 inventos que deberían existir y ecoja su preferido.

Aunque todos tienen su buena parte de locura, también tienen su buena parte de razón. Estos son algunos de los inventos que no podemos esperar a que alguien haga en el mundo real.

1. Cemento de secado instantáneo (como aparece en los Looney Toons)

 

La verdad es que todos los productos de ACME en los Looney Toons se ven peligrosamente divertidos, desde el tónico para el crecimiento del cabello hasta los patines propulsados por motores a chorro. Pero el puesto en esta lista va para el cemento de secado instantáneo por ser, curiosamente, el de aplicaciones más serias. Ya no habría que ver huellas de perro y garabatos de adolescentes en las aceras, las casas se construirían en solo días y ni Samuel Moreno tendría excusa para que las obras no estén terminadas con este cemento que se seca en cuestión de segundos. Claro, cuando la Warner Bros. realizó los cortometrajes de los Looney Toons en los sesenta, no imaginó que hoy día se podría conseguir cemento que se seca en poco más de veinte minutos. Sin embargo, el de ACME era realmente instantáneo: se secaba en cuestión de segundos.

2. Ralentizador (como aparece en Quantum Break y otros)

 

Esto es un hecho científico: sabemos cómo, en teoría, podemos hacer que el tiempo vaya muy, muy, muy despacio. Es la relatividad: mientras más rápido vaya un objeto, mientras más se acerque a la velocidad de la luz, más lento pasa el tiempo para ese objeto; así que la búsqueda de un ralentizador (un objeto que desacelera el tiempo y hace que pase más lento) es la búsqueda de un aparato que nos permita ir cada vez más rápido, paradójicamente. ¿Y para qué lo usaríamos? Aparte de la increíble cantidad de usos criminales e ilegales para esta tecnología, solo se me ocurren dos tipos de personas que lo necesitarían: 1) Estudiantes universitarios a una semana de entregar su tesis y sin haber escrito siquiera la introducción; 2) Periodistas que necesitan escribir listas de inventos que no existen para el día siguiente.

3. Teletransportador (como aparece en Star Trek y otros)

 

Junto al arma de portales, el teletransportador es uno de esos inventos que va más allá de los límites de la física…, pero que aún así queremos tener. Incluso el físico y escritor Michio Kaku concede que podría ser posible el día en el que nos desintegremos en un lugar para aparecer en otro, como en la clásica serie Star Trek; después de todo, ya lo hemos logrado con la información de los átomos. Sería la solución a los problemas más mundanos de transporte en el mundo, aunque por el momento es solo un sueño perteneciente a la ciencia ficción.

4. Arma de portales (como aparece en Portal)

 

La gente con menos imaginación pensará en el arma del videojuego Portal (un arma que dispara dos entradas que se conectan y permiten el paso de objetos inmediatamente entre sí; piénselo como un agujero de gusano en el que usted decide dónde poner los dos extremos) como una gran herramienta militar para transportar tropas, una manera eficiente de moverse por el vecindario, o la solución a no tener que pararse para alcanzar el control remoto. Pero aquí somos un poco más ambiciosos y pensamos en deportes. Imaginen un deporte hecho a base de estas armas, algo parecido al rugby que aproveche las leyes de la física para transportar por la cancha al balón y a los mismos jugadores. Nos podemos imaginar perdiéndonos la final del mundial de fútbol solo para ver uno de estos partidos. También sería una excelente herramienta de mudanzas.

5. El silenciador Fenton (como aparece en Silencio, por favor)

 Ilustración de Lorena Villaquirán.

Arthur C. Clarke propuso este invento en uno de sus relatos menos conocidos, y es uno que morimos por tener. Es un aparato sencillo, que recoge un sonido, lo amplifica y lo invierte para anularlo (lo cual es, en teoría y acorde a la física, la manera exacta de contrarrestar un sonido). Aunque tendría usos convencionales, como poner un par en las bibliotecas y ayudar a apaciguar discusiones, no podemos dejar de imaginarlo como la herramienta de saboteo perfecta: ir a un evento político y callar al candidato, o llevarlo a un concierto de Jhonny Rivera. Tristemente, en su historia Clarke también deja claro por qué el invento no podría funcionar: al retener tanta energía en forma de ondas sonoras, es cuestión de tiempo para que el aparato se convierta en una bomba. Difícil hacer una campaña de marketing a un objeto así.

6. El neuralizador (como aparece en Hombres de Negro)

 

¿Recuerda esa vez que vomitó el almuerzo frente a sus amigos? ¿Y esa vez en la que le dijo “mamá” a una de las profesoras de la universidad? ¿No querría ser usted el único en acordarse de esas cosas y que dejen de ser la historia a la que sus amigos recurren en cada reunión para morirse a carcajadas? Con el neuralizador, solo es asegurarse de llevar gafas oscuras y de coger a sus amigos por sorpresa para borrar todos sus recuerdos sobre un evento particular sin que ellos lo sepan. Aunque ya se han hecho estudios con ratones para borrar recuerdos a través de rayos de luz, como lo reportó hace dos años un grupo de investigadores de la Universidad de California, falta un largo camino para alcanzar esta tecnología. Claro, también es posible que este gadget ya exista, pero lo hemos olvidado por completo.

7. Pistola automática maquilladora (como aparece en Los Simpson)

 

Hay que admitir que el prototipo de Homero Simpson era bastante burdo, pero el concepto es fantástico: un arma que rocía en un solo disparo todo el maquillaje que una mujer necesita en su cara. Seguramente creen que este es un invento que solo concierne a las mujeres, pero esperen a tener en sus manos una de estas. Aparte de ahorrarle la espera, sería la única manera en la que el hombre podría ayudar a su pareja a maquillarse, y les aseguramos que lo haría con gusto.

Si quiere saber más del autor, sígalo en Twitter como @Elprincipote

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