Edición 140

¡Advertencia!

Las chicas buscan hombres mayores de edad

Si no tienes 18 años
No entres a esta página

Publicidad

En cuatro ruedas

 - Autor: 

El sexo en un carro puede ser toda una hazaña logística, pero si se hace bien, la recompensa será una experiencia emocionante.

No se puede negar que tener sexo en un carro es bastante excitante. Hay varios motivos que explican esto: es espontáneo, ocurre en un lugar inusual –y como nos han dicho los sexólogos en este mismo espacio, no está mal buscar experiencias nuevas para romper con el sexo monótono–, y como tiene algo de exhibicionista da una sensación de peligro que algunos encuentran muy incitante: “El sexo en el carro siempre surge de forma natural, como diciendo ‘¡lo podríamos hacer aquí, ahora!’. Es algo bastante carnal”, cuenta un hombre. “Ella tiene una SUV pequeña con asientos que se pueden echar completamente para atrás, así que empujamos los asientos delanteros y ella se monta encima de mí”, dice otro. “¡La última vez, el orgasmo fue tan intenso que empezó a hiperventilar!”.

Por supuesto, esa emoción implica dejar la comodidad de una cama de verdad y –dependiendo del carro– convertirse en un maestro del contorsionismo. Las sugerencias van desde lo obvio hasta lo quisquilloso: la posición de cowgirl si lo va a hacer en los asientos delanteros, que tienen un poco más de espacio para los pies; y el misionero o cualquier otra posición en la que se pueda acomodar en los asientos de atrás. Es mucho más fácil si tiene la suerte de que los asientos se puedan inclinar hasta quedar como una cama, una función que sirve para mucho más que guardar el mercado.

Algunas de las personas que respondieron para esta columna aconsejaron instalar vidrios oscuros y asegurarse de no tocar la bocina, todo para prevenir los curiosos. Nunca sobra llevar unos cuantos condones y unas toallas húmedas en la guantera. Y, como nos dijo otra persona, “es mejor abrir las ventanas o prender el aire acondicionado”. Esto se debe tener en cuenta para no cansarse muy rápido y para evitar descubrir que el vapor en las ventanas de su vehículo no se ve tan sexi como en Titanic. “Por si acaso, cargue una botella de agua”, añade. “Nada mata el ambiente como estar acalorado, sudado y sediento”.

Por supuesto, el mejor consejo consiste en evitar un final desastroso: “Asegúrate de parquearte en un lugar donde la policía no vaya a toparse contigo”. Puede ser divertido cortejar el peligro, pero no es divertido cuando las cosas no salen como se esperan. “Nos sacaron del auto y empezaron a hacernos un montón de preguntas. ¡Fue muy vergonzoso!”.

Publicidad

Publicidad