Edición 138

¡Advertencia!

Las chicas buscan hombres mayores de edad

Si no tienes 18 años
No entres a esta página

Publicidad

Sueños de la sirena

 - Autor: 

Los hombres fantaseamos con sirenas, ellas sueñan con estar al volante de una Renault CAPTUR.

La belleza de una sirena es legendaria. Su voz se considera tan preciosa que puede dominar las olas del mar y sus palabras son tan potentes que han tenido eco a lo largo de la historia.

Existen decenas de leyendas sobre hombres que se entregaron felices a estas criaturas mitológicas. Los antiguos griegos, por ejemplo, temían que estas criaturas descargaran su ira contra sus naves. Poco después, en las aguas del Egeo, una sirena que se creía la hermana de Alejandro Magno les solía preguntar a los marineros si acaso su hermano seguía vivo y luego bendecía con buen clima a los que le seguían el juego y maldecía con tormentas a los que no. También Cristóbal Colón escribió en su bitácora haber visto a tres figuras femeninas salir del agua mientras navegaba en las costas de Haití y los antiguos marineros irlandeses hablaban de las merrow, mujeres hermosas con cabello verde que los hipnotizaban con sus cantos para arrastrarlos hasta el fondo del mar.

Algunas veces imaginamos a una sirena como un híbrido entre una mujer y un pez; otras, como un ser mágico que tiene piernas cuando sale del agua y luego se transforma en una criatura marina cuando se vuelve a sumergir.

Pero siempre, sin excepción, aunque sabemos que son criaturas de cuidado, las sirenas son esa fantasía que secretamente queremos encontrar cada vez que vamos a la playa.

La sirena de esta historia, sin embargo, no es tan maliciosa como sus predecesoras. Algo muy poderoso atrajo su atención: una Renault CAPTUR que paseaba por la orilla de la playa. Era tan fuerte la atracción que llamó al conductor con su voz hasta que él acercó el vehículo a la orilla. El hombre entró al agua helada para perseguir a la sirena, pero en ese momento ella dejó de cantar y en vez de armar una tormenta para hacer estrellar la nave contra las rocas, salió del agua.

No podía resistirse a probar esa nave que tanto llamaba su atención.

Para la sirena, esta Renault CAPTUR resultó tan natural como su hogar acuático. Las líneas suaves del diseño exterior la hicieron recordar la tranquilidad de las olas, en el color bitono de la carrocería podía imaginar los contrastes en la piel de los peces con los que solía nadar en los arrecifes y con las luces led c-shaped pensó en el haz luminoso que veía en las noches cuando prendían un faro lejano. Pero faltaba algo más: la sirena encontró una joya Renault CAPTUR creada con cristales de Swarovski, un regalo por tiempo limitado capaz de deslumbrar hasta a una princesa de las aguas.

Las leyendas dicen que las sirenas siempre regresan al mar, que no hay ningún otro hogar para ellas. Pero cada cierto tiempo esta sirena atraviesa sus dominios acuáticos y vuelve a la orilla para pasar un rato en esa Renault CAPTUR, donde se siente como en su propia casa.

Afortunadamente, los humanos comunes y corrientes no necesitan atravesar los mares de la historia para tener esta experiencia: la Renault CAPTUR está al alcance de sus manos.

REVISTA DONJUAN

Modelo: Vanessa Careño
Fotografía: Ricardo Pinzón
Asistente de fotografía: John Barrantes
Maquillaje y pelo: Katerina Martina
Producción: Isabel González y Laura Moreno
Locación: Playa Blanca, Tota, Boyacá.

 

Publicidad

Publicidad