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Interés DJ

Sin pelo en el pecho (¡¡¡y más allá!!!)

Foto: archivo particular

Las primeras clases están en la cara, hay que afeitarse bien el mentón para luego intentar operaciones más arriesgadas. No lo dude: las mujeres, últimamente, desprecian a los peludos.

A pesar de que durante mucho tiempo se ha mantenido el cliché de que los hombres peludos son más varoniles, es evidente que refranes baratos como "el hombre es como el oso, cuanto más peludo más hermoso" están mandados recoger. Las mujeres -cada vez más- huyen de los protagonistas de El planeta de los simios y no quieren abrazos cariñosos de gorilas.

No solo hay que afeitarse la barba, sino otras partes del cuerpo que merecen el cuidado que en otra época era prohibido por miedo a sentirse del otro bando. "Todo lo contrario", dice una escritora que prefiere mantener su anonimato, "una podadita aquí y allá siempre es positiva para atraer el sexo opuesto".

Un estudio de 2005 en la Universidad de South Florida, publicado en el diario Sex Roles, encontró que 63,6% de los hombres se quitan ciertos pelos, sobre todo el de la nuca, por higiene y estética. En otro estudio de la misma universidad también se reveló que más de 80% se depila alguna parte del cuerpo.

Y ojo: no había diferencia entre el número de heterosexuales y homosexuales que lo aceptaron. Según una marca alemana de productos de belleza, uno de cada diez hombres quiere depilarse ciertas partes para verse en forma, arreglado y limpio. ¿Será esa minoría una mayoría en poco tiempo? Ya pasó con las mujeres, antes de los años treinta no era raro verlas con piernas y sobacos de futbolista -incluso había algunas que lucían un varonil bigote-, pero en esa década descubrieron que su piel podía verse mejor... Y todos tenemos los mismos derechos.

Acá una lista de consejos útiles para afeitarse como Dios manda:

Para depilarse el pecho o la espalda es mejor no tratar de sacar los pelitos incrustados con las uñas o los dedos. Los jabones con ácido glicólico ayudan mucho. En últimas puede usar unas pinzas esterilizadas, pero nunca los dedos. Esta tendencia se ve sobre todo en los hombres que tienen abdominales para mostrar, aunque anteriormente solo era usual entre nadadores y ciclistas: la falta de pelo los hace más veloces.

El agua caliente se recomienda incluso para los que no se lavan la cara antes de afeitarse, porque abre los poros. Esa es la razón por la que los barberos expertos ponen una toalla caliente en la cara antes de afeitar. Por eso a la hora de depilarse los genitales es bueno hacerlo bajo la ducha. El exceso de vello púbico hace ver más chiquito el pene, mientras que cortar el pelo casi a ras hace que se vea desde el tallo. Como reza el eslogan de una reconocida marca de rasuradoras: un árbol se ve más alto sin tanto follaje en su base. Los videos que esta misma firma hizo sobre rasurarse la ingle tuvieron más de 1,4 millones de vistas según la firma Visible Measures.

La cantidad de crema para afeitar debe ser justa. La suficiente para ablandar la barba y permitir el paso de la cuchilla suavemente. Lo ideal son las brochas, aunque le parezca hipster. Las de pelo de tejón (una suerte de topo peludo) tienen unas características muy especiales, particularmente por su suavidad y elasticidad. Con ellas puede asegurarse de estar usando la cantidad perfecta de crema y su distribución uniforme.

Para quienes tienen chivera, bigote o patillas que cuidar, es más útil usar el aceite de afeitar, deja visible lo que se está haciendo y hay más precisión en los límites. También puede usarse como primera capa antes de la crema de afeitar.

Aquellos hombres que se afeitan por las mañanas deberían esperar por lo menos veinte minutos después de despertarse para hacerlo. La razón es que recién levantado, la piel está hinchada y excesivamente relajada. Hay que permitirle recuperar su tensión natural para rasurarse.

Para aquellos que sufren de poros atascados, lo mejor es el calor y lavarse la cara antes de afeitarse (ojalá con un jabón especial que contenga glicerina) o incluso mientras se bañan (siempre y cuando tengan un buen espejo y buena luz en la ducha) para que la piel libere las células muertas y deje salir los pelitos que están atorados en dichos poros.

Si se afeita en la dirección en la que crecen sus pelos, estará evitando futuros vellos incrustados, además de cortadas e irritaciones. Solo pásese la mano por la parte del cuerpo que quiere afeitar y hágalo en la dirección en la que sienta menos fricción. Por lo menos en la primera pasada.

Tenga un método y un orden para afeitarse, de forma que no le quede ningún parche al final. Lo mejor siempre es comenzar por las patillas, los cachetes, el cuello y por último la parte superior del labio y la barbilla. Es mejor dar una pasada precisa por cada lugar, que pasar por todas varias veces e irritar la piel.

Enjuague su cara con agua fría cuando termine para que se cierren los poros y circule la sangre. Los bálsamos para después de afeitarse son muy buenos, mientras que la costumbre de echarse inmediatamente colonia puede irritarle la piel. No se restriegue la toalla para secarse. Solo dese palmaditas hasta que absorba el agua.

Si las cuchillas de afeitar tradicional le siguen generando irritaciones, alergias y cortadas, intente con una máquina de afeitar eléctrica, e incluso déjese crecer la barba un tiempo para liberar todos los poros obstruidos.

Pruebe con ambas opciones, la rasuradora eléctrica de hojas en línea o las que tienen cuchillas que rotan. También existen polvos y cremas depilatorias para reemplazar la cuchilla. Eso sí, sea muy cuidadoso con el tiempo que deja actuar estos productos, porque pueden ser peores que la cuchilla si se los restriega y se los deja más de la cuenta.

Ojalá no alternar y darle tiempo a la piel a que se acostumbre a un tipo de afeitado. El proceso por el que se pasa cuando hay afeitada húmeda es completamente opuesto al de la afeitada con máquina. En este caso los pelos deben estar duros y completamente secos para que la máquina los corte desde bien cerca de la piel.

Con las máquinas eléctricas uno puede afeitarse al revés del nacimiento del pelo. De hecho también debe rasurarse primero las partes más sensibles, porque algunas máquinas se calientan al final y es mejor someter las áreas fuertes a ese calor para que las débiles no sufran ardores.

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