Por: Daniel Samper Pizano Fotos: Hernán Puentes
A lo largo de los siglos, los poetas han comparado a la mujer con toda clase de realidades, pero nunca con el campo de fútbol, su rival en pasiones. Aún hay tiempo de hacerlo
No existe tanta distancia entre el guardameta y el guardametáfora ni entre un jugador burdo y un jugador bardo.
Desde que el hombre es hombre y la mujer es mujer, aquel no ha cesado de comparar a su compañera con toda suerte de objetos, sentimientos e ilusiones y de aplicarle diversos nombres. No bien arranca la Biblia, Dios la llama Varona, que es como denominarla Hombra o Macha. Es Adán quien la despoja de tan humillante apodo y la denomina Eva, que significa "madre de los vivientes".
A partir de ese momento, el hombre empezó a producir metáforas sobre la mujer y hoy, cientos de miles de años después, el depósito está prácticamente agotado: escasean los poetas capaces de renovar el género. No hay símil que no se haya empleado, referencia que no se haya prestado para comparar cada punto de la anatomía femenina ni atrevimiento que no haya sido materia de experimentación estética. Con una sola excepción, eso sí, que veremos adelante, y que se refiere al fútbol, esa pasión que rivaliza en el corazón masculino con el amor y el sexo.
La anatomía femenina en los clásicos
Un viejo poeta castellano llamó a las mujeres "lobas en escoger, angulas en retener, erizos en contratar" y, más galantemente, don Jorge Manrique las equiparó hace cinco y medio siglos con un castillo que "el muro tiene de amor" y "las almenas de lealtad". Algunas décadas después, don Luis de Góngora y Argote, que era barroco y no se andaba con pendejadas en esto de la retórica, dijo de su cuello que era "luciente marfil"; de sus labios, "purpúreas rosas sin temor de espinas"; de su cabello, "el oro que Amor sacó de entre sus minas". Quevedo, émulo barroco y berraco de Góngora y misógino por culpa de las decepciones amorosas sufridas, llamó a la mujer cosas más feas: culebra, médica de lavatorios, cabellos de lana blanca, gorda como una nutria, nariz de alquitara (alambique), urraca, pecosa en las costumbres y en la cara...
En los últimos cuatrocientos años no ha cesado de llover un diluvio de adjetivos y perífrasis sobre las mujeres. La anatomía femenina ha aguantado todo tipo de comparaciones, a gusto e imaginación del cliente: con el mar, la naturaleza, la noche, los árboles, los pájaros, las estrellas, los montes, los peces, el cielo, el infierno...
Miguel Hernández comparó a su ilustre cónyuge con un barbecho: "He poblado tu vientre de amor y sementera/... y espero sobre el surco como el arado espera: he llegado hasta el fondo".
Eduardo Carranza cantó a los llanos orientales, su tierra natal, como si fueran una señorita: "Ven y que yo te toque y te descubra/ secretos territorios, dulces minas". Para alabar a su novia, el trovador cubano Guillermo Portabales se volvió apicultor: "Yo no he encontrado en las colmenas/ la miel que encuentro en tus labios". Hasta Jorge Luis Borges, que no era muy pródigo en vainas del amor, juró a una joven que algún día "divisaré esa playa última de tu ser".
Comparar, comparar, comparar
La playa última de Borges, los labios melados de Portabales, las dulces minas de Carranza, la sementera de Hernández son escasas presas. Hay que ver las metáforas que han fraguado los poetas sobre otras partes del cuerpo. La siguiente retahíla es del francés André Bretón: "lengua de muñeca, hombros de champaña, cuello de cebada, brazos de espuma de mar, senos de montículo marino, vientre de garra gigante, caderas de barquilla, nalgas de lomo de cisne, sexo de gladiolo, ojos de agua, cejas de borde de nido, axilas de marta, talle de reloj de arena".
Les Luthiers tienen una enumeración parecida en honor de cierta garota brasileña a la que exaltan su nuez moscada, su lomo sapiens, su lengua muerta, sus pies cúbicos, sus nalgas marinas y un pubis... un pubis... ¡un pubis pro nobis! Menos elegante, el italiano Umberto Saba compara a su amada con "una blanca pollita", "una tímida coneja", "una próvida hormiga", "una preñada becerra", y "una larga perra". Deduzco, para ser sincero, que no debía de estar tan enamorado.
Una antología revuelta de imágenes poéticas de la mujer a lo largo de la poesía universal habla de piernas como torres... ebúrneos brazos... cintura de lámpara... labios de guinda... orejas de caracola... cuello de alabastro... dientes como cascabeles lácteos... mejillas de clavel... manos como palomos blancos... manos de azucena... manos como recuerdos de luna... boca felina... flotadora melena como un negro alquicel (traje morisco)... trenzas como tahalíes (cintas que sostienen la espada)... blonda sien de tibios resplandores... lacia cabellera de nardos y narcisos... pulcra joya de la cabeza... pestañas con carcaj... ojos con raudales de zafir... ojos de oscuro terciopelo... ojos como las selvas de los Andes... ojos como dos estrellas... ojos como alciones errabundos... ojos como dos claros madrigales... cuerpo de álamo primaveral... cuerpo de cristal... frente con breve cielo...
Y, ya poniéndonos serios, senos de alabastro... senos como cervatillos... desnudeces mórbidas... pezones como rubí... Finalmente, aquel misterioso rincón femenino al que José Asunción Silva denomina "no-te-asombres", sobre el cual se negó a ser más explícito, y... entre tus muslos de marfil resalta como una sombra el bosquecillo terso de ébano y seda, bajo el cual guarneces el tesoro mejor del universo
Así dijo el colombiano Miguel Rasch Isla bastante excitadito.
Para rematar, Rubén Darío habló del gesto de profetisa de cierta hembra (nadie lo había hecho), Carranza, al hablar de Teresa, se refirió a su "arroyuelo azul en la cabeza" (raro, pero chévere) y León de Greiff utilizó una figura retórica que algunos observadores errados consideran un elogio del sistema electoral: "Esta mujer es una urna".
Del cuerpo de mujer al cuerpo técnico
Manifiesto, pues, que prácticamente no hay objeto residente en el universo ni concepto domiciliado en la imaginación que los poetas no hayan manoseado, bien o mal, para compararlo con la mujer. Y, dicho lo anterior, agrego mi estupor absoluto al comprobar que el campo de fútbol, mágico territorio de pasiones, escenario de decepciones y sueños, sede de alegrías y amarguras, rival de la mujer en masculinos afectos, cuartel general del paroxismo, nunca ha inspirado los delirios líricos que suscitan la lámpara, la azucena, el alquicel, el tahalí y el carcaj en la sensibilidad de los vates.
Posiblemente hay pocos objetos tan familiares a los ciudadanos de los últimos cien años como aquel rectángulo verde donde veintidós atletas disputan el amor de una pelota. Esa mera idea merece tener su Ilíada y su Odisea. Cada año, la imagen edénica del territorio de juego relumbra en la televisión durante cientos de miles de horas. A sus orillas hemos sido felices millones de terrícolas y también muchos hemos derramado lágrimas negras más genuinas que las de los amoríos frustrados. Los goles allí anotados despiertan locuras colectivas que ni siquiera fueron capaces de provocar los poemas de Amado Nervo o Julio Flórez.
Por otra parte, el tipo de guerra que se libra en la grama -con ataques por la banda, contragolpes febriles, tiros penales, barreras de protección, engaños sutiles, gambetas rompedoras y orgásmicos goles- se presta para que los poetas, aun los de imaginación más limitada, produzcan odas extraordinarias. Pero no ha sido así. Ni la lírica ni la épica. Caducos, nuestros bardos siguen aferrados a idioteces como el cabello de oro, los labios de coral y los dientes de perlas. Que se sepa, nadie ha osado cantar a la mujer en símil de campo de fútbol, tal como lo hizo Carranza con la muchacha llanera.
Soneto verde
Para poner fin a esta inexplicable falla, a estas vacaciones interminables de las musas, a esta ruina de inspiración, a estos estros que, por lo secos, más que estros parecen estropajos, me he atrevido componer el primer soneto que se conozca dedicado al cuerpo femenino en metáfora de cancha de fútbol.
Lo titulé "Sobre tu verde cuerpo" y dice así:
Voy por tu lateral a toda vela
recorriendo la cal como un puntero.
Voy buscando tu zona de candela:
ya no resisto más el cero a cero.
Domino con pasión tu mediocampo
persigo tus costados sin cesar;
mira la marca individual que estampo
boca a boca en tu línea medular.
Ya llego a las dieciocho... casi estalla
de gozo la caverna de tu malla.
Este drible veloz que serpentea
se lo come el zaguero, finta fina,
y te disparo luego, de volea,
un olímpico gol desde la esquina.
NO SE PIERDA LA GALERÍA DE FOTOS
.01 // Ángela García (Stock Models)
Es actriz y modelo y una de las presentadoras de El Gran Casino, de Caracol. Estuvo en Caliexposhow 2009 y tiene una banda de punk llamada Sangre de palomo.
¿Qué gol le han metido?
El mismo que a todos los colombianos, cuatro años que se volvieron ocho y que pueden ser doce.
¿Con qué futbolista saldría?
"Nico" y "Sebas", mis sobrinitos que patean con más ganas que cualquier profesional para ganarse un helado.
.02 // Eileen Roca (nany gamboa)
Está por graduarse de comunicadora de la Universidad de la Sabana y dentro de poco abrirá un bar en Bogotá, la Casa de Matilde. También estudia actuación.
¿Qué gol le han metido?
Varios, soy muy ingenua. Una amiga de la universidad que quería mucho y con la que hacía trabajos hablaba muy mal de mí a mis espaldas. Me enteré porque un día se le olvidó colgar el celular. Otra vez salí a rumbear con quince personas, se volaron ocho y algunos de los que se quedaron dijeron que no habían consumido nada.
¿Con qué futbolista saldría?
Con el que quería salir ya salí, el mejor jugador de fútbol, mi novio, Benjamín Santos. Me conquistó con un beso de esquina y con un penal de amor.
.03 // Katarina Sacht (Stock Models)
Es paulista, hace poco estuvo estudiando actuación en España con su novio, Manolo Cardona. Su última campaña fue para www.misbellas.com y participó en el capítulo La entrega de la serie Tiempo Final.
¿Qué gol le han metido?
Gol: Hace unos días tenía que ir al aeropuerto y le dije al taxista que cuando llegáramos me tenía que esperar porque tenía que cambiar unos dólares. El señor me preguntó que si le cambiaba cien dólares. Yo pensé "me quiere meter billetes falsos", pero me los cambiaba mejor que en las casas de cambio. Me dio cuatro billetes de $50.000 y yo los mire, los toque y le pregunté que si eran falsos. Me hizo tocarlos y me dijo que cuando eran falsos no se sentía el relieve en los números. Los cuatro eran iguales, era de noche y le creí. Eran falsos. Tengo muchas ganas de encontrármelo.
¿Con qué futbolista saldría?
Mi compatriota Kaká me parece churro.
.04 // Jeimmy Paola Vargas (Stock Models)
Estudia actuación y presentación de televisión. Es una de las top models de la agencia Stock Models.
¿Qué gol le han metido?
Hace poco compré un manos libres en la calle y le pregunté al señor que cuánto duraba. Me dijo que de uno a dos meses. Apenas me fui en el carro lo puse en el celular y de una se dañó. Di la vuelta a buscar al señor y ¡goool! No lo vi más.
¿Con qué futbolista saldría?
Con ninguno, sólo me gusta cómo juegan muchos.
.05 // Nataly Umanña (nany gamboa)
Ahora está en la telenovela Las detectivas y el Víctor y está en conversaciones para hacer cine. Ha asistido a varios cursos de teatro, su primer papel fue en El auténtico Rodrigo Leal, y el más recordado fue el de El cartel de los sapos, en el que interpreta a un personaje inspirado en la modelo Natalia París, con la que tiene un gran parecido físico.
¿Qué gol le han metido?
Hace cerca de diez años, trabajaba como modelo de protocolo en Ibagué, donde nací. Con mi primer sueldo le compré a un tipo un celular usado. Era una cifra cercana a los $400.000, la mitad de mi sueldo. Al otro día se dañó el teléfono y el tipo nunca más apareció.
¿Con qué futbolista saldría?
David Beckham.
.06 // ANGELICA BLANDóON (deisy marroquín)
Fue una de las protagonistas de la película Paraíso Travel. Ahora está en la serie Las muñecas de la mafia.
¿Qué gol que le han metido?
Mi hija Brisa. El mejor gol de mi vida.
¿Con qué futbolista saldría?
No sé si me gusten los futbolistas. Si saliera, por lo menos por un café, lo haría con el Real Madrid completo.
.07 // DIANA CONDIA (informa Models)
Fue Chica Águila y está haciendo talleres de presentación.
¿Qué gol que le han metido?
Viajé a China a participar por Colombia en Miss Mundo Internacional y la maleta con los vestidos nunca llegaron. Tuve que usar unos de diseñadores chinos. Quedé en cuarto lugar entre sesenta países.
¿Con qué futbolista saldría?
Me parece chévere Zinedine Zidane.
.08 // DIANA FLOóREZ (informa Models)
Fue Chica Águila y participó en tres campañas de Axe, también con Americatel Perú, Comcel y Doritos.
¿Qué gol que le han metido?
Me robaron una plata que dejé en la casa de un amigo.
¿Con qué jugador saldría?
Kaká.
.09 // MARA ROLDAÁN (jorge jiménez)
Ha participado en campañas de Babalú y Studio 54.
¿Qué gol que le han metido?
Teñirme el pelo de rojo. Nunca pensé que me cambiaría la vida, me abrió las puertas del modelaje.
¿Con qué futbolista saldría?
David Beckham.
.10 // ALEJANDRA GUZMÁN (deisy marroquín)
Hace el papel de Rocío en la telenovela Niños ricos, pobres padres, y trabajó en Oye bonita.
¿Qué gol que le han metido?
Hace poco conocí una hermana.
¿Con qué futbolista saldría?
Me encantaría un café con el Pibe Valderrama. Y mi amor platónico es Luis Figo.
.11 // CATALINA OTÁLVARO (jorge jiménez)
Participó en la campaña de Fashion Man, SJ jeans y La pantaleta. Hizo parte del último Colombiamoda.
¿Qué gol que le han metido?
Me han dicho muchas mentiras.
¿Con qué futbolista saldría?
¡Kaká, me encanta!
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