Fotografía: Hernán Puentes
Las mujeres con las piernas largas como la modelo brasilera Katarina Sacht producen la sensación de tenerlas que mirar así no sean necesario, hacia arriba como a un enorme pino en su adultez
Las mujeres con las piernas largas como la modelo brasilera Katarina Sacht producen la sensación de tenerlas que mirar, así no sean necesario, hacia arriba como a un enorme pino en su adultez y es fácil confundirlas con alguna de las especies más grandes de éstos árboles que pueden llegar a medir más de 80 metros de altura y tener un tronco 2,5 de diámetro. Definitivamente, son mujeres que arropan, abrazar y trituran.
Y eso le gusta a un hombre, nada mejor que una mujer con una enorme sombra. Sin embargo, también son mujeres medicinales. Sólo basta estar cerca de uno de sus enormes troncos y dan ganas de practicar la técnica de reiki (medicina alternativa japonesa) que consiste en abrazar a los árboles para estabilizar la energía y canalizarla con el universo. Según Mikao Usui (monje zen japonés), se utiliza para tratar enfermedades y desequilibrios físicos y mentales.
Mikao afirmó haber alcanzado el satori: estado máximo de iluminación y plenitud. Cualquiera que mire las piernas de Katarina quedará envuelto en sus 1,78 metros de altura y segurísimo encontrará más que el satori: estudió cine y actuación (participó en El cartel de los sapos 2, Tiempo Final, Nuevo rico, nuevo pobre), fue gimnasta olímpica y es fanática del fútbol.
Qué otra cosa más se le podría pedir a una mujer que tener ese par de piernas tan interminables, inacabables e inextinguibles como los chicles que se venden por metros.
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