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Cronología del 'carro colombiano' desde el famoso Renault 4

Mauricio Romero

Durante 40 años Renault ha sido el "carro colombiano". El Renault 4, uno de los iconos nacionales, fue el que empezó todo.

"Es que mi Renolito se mete hasta por las trochas. Y si lo viera cruzando ríos con el agua por encima del capó...", decía la mayoría de orgullosos propietarios de un Renault 4. No se equivocaban: pese a la apariencia no muy atractiva del R4, su mecánica era sobresaliente. Y efectivamente se metía por trochas y charcos reservados solo para los viejos Jeep Willys, con su pequeño motor de 850 centímetros cúbicos y caja de cambios diminuta. Con ese modelo, que después vino en diferentes 'sabores' y potencias, Sofasa inició una carrera que completa 40 años en cuatro ruedas.

La historia comenzó en 1969, cuando el gobierno colombiano vio la necesidad de impulsar la industria automotriz nacional y tomó la decisión de escoger a la Regie National des Usines Renault, una firma estatal de Francia, para crear una empresa con la capacidad de ensamblar carros en el país, que se conoció como la Sociedad de Fabricación de Automotores S.A., Sofasa. Un año después, el 14 de julio de 1970, se ensambló el primer -y probablemente más icónico- modelo de la marca: el Renault 4, que sigue siendo recordado incluso hasta nuestros días, en los cuales el portafolio de Sofasa-Renault es casi imposible de retener en la memoria.

El Renault 4 llegó a conocerse como el "amigo fiel" (el eslogan de la campaña publicitaria), el "carro colombiano" o el ombligo de la época, porque "todo el mundo tenía uno". Ese mismo año, cuando la población del país apenas superaba los 20 millones de habitantes, Sofasa lanzó el Renault 6 en versiones para carros particulares y taxi. El R6 jamás gozó de la aceptación generalizada de su hermano menor, pero quienes lo tuvieron hablan bien de él, pese a algunos reportes de que era inestable, sobre todo al frenar. Ya cuando se ponía monótono el panorama en materia de variedad de modelos en las calles colombianas, en 1973 la ensambladora lanzó el famoso y bien ponderado Renault 12, un automóvil en todo el sentido de la palabra que les dio el toque de distinción a los que tenían un poco más de lo que costaba un R4.

Al poco tiempo, el R12 adquirió muy buena reputación por ser veloz y confiable. Incluso, cuando en aquellos años lanzaron el Dodge 1.500, el ojo poco entrenado lo confundía con el Renault 12, pero esa es otra historia. Unas 1.500 unidades de R12 se vendieron ese año, todo un hito para la época. Para 1975, Sofasa ofrecía tan solo tres modelos en diferentes versiones, incluida una camioneta R4 para transportar mercancía a la que cariñosamente se la llamaba 'renoleta'.

A finales de la década de los 70 los modelos R4 y R12 estaban plenamente posicionados en el mercado nacional y 1979 cerró con una cifra récord en ventas superior a 25 mil unidades para la ensambladora. Pero incluso un mercado joven para la época -como era el colombiano- exigía cada vez más diseño, potencia y características de avanzada, y Sofasa tuvo la respuesta, gracias al lanzamiento del Renault 18 GTL en versiones sedán y camioneta o 'break', en 1981. Tristemente para muchos, el lanzamiento del R18 marcó la salida del mercado del R12, que logró vender casi 60 mil unidades durante los siete años que duró su producción.

Durante aquellos años se produjo el que fue el carro más brioso de la época: el Renault 18 GTX, que traía ruedas de cuatro pernos (el GTL tenía solo tres, como las llantas del R4), motor 2 litros y alcanzaba, según pruebas de ese entonces, increíbles 200 kilómetros por hora a nivel del mar. El GTX se dejó de producir en 1987. Ya en 1983 la compañía presentó el Renault 9, que se caracterizaba por tener encendido electrónico. Probablemente muchos propietarios de ese modelo recuerden que los ladrones perseguían el módulo de encendido o 'panela' para comercializarla como repuesto en el mercado negro. Más calladamente, en 1984, llegó a su fin -después de 13 años- la producción del Renault 6, modelo que vendió más de 40 mil unidades. En ese mismo año abandonó el mercado el R18 GTL e ingresaron dos 'sabores' más del R4: el Master y el Base.

Dos años después, se despidió el Renault 18, que puso a rodar más de 45 mil unidades en diferentes versiones, y Sofasa presentó el Renault 21 dos litros, un carro que tenía "todos los juguetes" en cuanto a confort y seguridad. Ya terminada la década de los años 80, Renault le compró al Gobierno todas las acciones de la compañía y le vendió una participación a Toyota Motor Corp., transacción que más adelante hizo posible producir modelos todoterreno, como la camioneta Hilux y el campero Land Cruiser.

En 1991 se despidió de las vitrinas el Renault 4, tras haber vendido casi 100 mil carros en todas sus versiones, y se comenzaron a vender diferentes tipos del Renault 9 (Brio, Súper y Máximo). Dos años más tarde se presentó otro cambio en la composición accionaria de la compañía, cuando el Grupo Bavaria obtuvo el 51%, adquisición que coincidió con el lanzamiento del Renault 19, un auto familiar de interior y baúl amplios, económico en su consumo y confiable en su andar, aunque la parte estética quedaba más a la subjetividad de quien lo mirara.

La marca francesa siempre se ha caracterizado por la agresividad de sus propuestas, y en 1995 el punto alto en ese sentido lo puso el Twingo, un pequeñín por fuera pero con una de las mejores soluciones de espacio interior hasta la fecha. Si bien los modelos del siglo 21 de Twingo son considerados "señoriteros" por muchos, lo cierto es que la máquina y el habitáculo lo hacen único en su género. Ya en el 2000 Sofasa-Renault sorprendió con otra solución para la familia: la camioneta Scénic, una monovolumen de andar suave y placentero, con espacio suficiente para una familia con niños pequeños y todos sus 'corotos'. En ese momento, la Scénic ya coexistía con otro modelo ganador de Renault: el Megane. Un año más tarde se lanzó el Clio, un carro para gente joven, de muy buen pique, pero un poco incómodo en la banca trasera. En 2005 llegó a Colombia el que se conocía en Europa como 'el carro de los 5.000 euros': el Renault Logan. Ese mote le hizo un poco de daño al principio porque como sucede con todos los carros, en Colombia se incrementa el precio. Por esa razón, en lugar de los 5.000 euros (unos 15 millones de pesos de hoy) el carro se comenzó a vender en poco más de 30 millones y eso molestó a algunos.

No obstante, las características de economía, espacio, confort y buena máquina lo tienen como uno de los consentidos del nivel de entrada actual y es el 'caballito de batalla' de la empresa. En 2006 se presentó el Megane II y su despliegue de pinta, brío y tecnología, en versiones sedán y 'hatchback'. Dos años más tarde la marca lanzó la Grand Scénic, una expansión de la Scénic con una fila de asientos adicional; y en la actualidad están en el mercado el Renault Sandero, una especie de Logan cinco puertas, y un 4x4 de características técnicas muy especiales: el Koleos. Con este portafolio, que aún no se compara con el que Renault tiene en otros países, la empresa tiene con qué enfrentar una lucha en el mercado colombiano, en el que ocupa el segundo lugar detrás de Chevrolet, y se defiende de los constantes embates de Hyundai, que ocupa la tercera plaza en la torta del mercado.