El ex guerrillero que acabo con la vida de Iván Ríos y le corto la mano para comprobarlo, ahora quiere ser senador con el aval del partido politico del hermano de David Murcia
Pedro Pablo Montoya, alias 'Rojas', se acomoda el cuello de su camisa Lacoste y de alguna parte de su pantalón saca una hoja que contiene una especie de comunicado de prensa y manifiesto político redactado con un lapicero de tinta negra y una letra manuscrita digna de un alumno del Liceo Francés o del Colegio Andino. "En la cárcel he tenido mucho tiempo para pensar, leer y escribir", afirma, "también hago artesanías", y estira el brazo para enseñar una pulsera con la bandera de Colombia. Una vez liberado de sus esposas y del chaleco antibalas, la cara de Rojas se ilumina y nos mira como si fuéramos cámaras de televisión; sólo falta que alguien lo maquille. 'Rojas' está en la cárcel desde 2008, luego de entregarse al Ejército con un trofeo de guerra por el que esperaba cobrar 5.000 millones de pesos.
- No voy a contar cómo fue. Me estoy guardando todo para un libro o para una película.
'Rojas' mató y le cortó la mano derecha a Iván Ríos, uno de los miembros más buscados del secretariado de las FARC. Según el Ejército era una mano blanca, fría, pequeña y todavía con tendones. Llegó cortada por la muñeca y envuelta en un trapo verde.
- Me dicen asesino, pero... ¿qué miembro del secretariado ha sido entregado vivo? ¿A cuál han capturado? Sólo tienen a dos para mostrar: 'Raúl Reyes' e 'Iván Ríos'. En el monte todo es diferente.
Cuando se entregó, 'Rojas' tenía la cara atravesada por un bigote negro y espeso, ahora está afeitado y tiene las uñas arregladas; mantiene el acento campesino con el que apareció en todas las ruedas de prensa y una mirada maliciosa, pero ahora no dice todo lo que se le viene a la cabeza. Se atiene al guión que reposa en sus manos.
- ¿Esa es su letra, 'Rojas'?
- Claro. En las FARC hay que leer y estudiar por obligación -dice.
"Rojas" confiesa que solo hizo hasta segundo de primaria. Tiene 35 años y estuvo 16 en la guerrilla: "llevo 18 años preso". En los últimos dos ha decidido luchar frontalmente contra el Gobierno y contra el sistema penal. No quiso someterse a la ley de Justicia y Paz porque según él todo es mentira: "quieren que confiese un montón de crímenes que no he cometido. Yo soy inocente". Según su historia durante los últimos 16 años en la guerrilla sus labores se limitaron a hacer mandados, encargarse de los mercados, "el economato", y a cortar trochas. "Ahora han aparecido un montón de supuestas víctimas que quieren apoderarse de mi recompensa".
Dice que lo han visitado varios fiscales para hacer cotejos de voz, pero él no se ha dejado engañar: "todo es mentira", repite, "cuando me entregué me pidieron que dijera que Iván Ríos estaba acorralado y que lo entregué por hambre. Y no fue así. Ahora lo desmiento: nunca pasamos hambre. En el área nunca faltaban el frijol, la lenteja, el chocolate, el cuchuco, carne, maíz, queso. Nunca llegué a ver a un guerrillero comer raíz de capote". Lo entregó, lo mató, porque lo iban a fusilar. "Las montañas de Colombia están llenas de guerrilleros fusilados".
Según los archivos y varias fuentes del Ejército "Rojas" era táctico, "muy malo", bueno para atemorizar y matar a la gente, pero en combate no era agresivo. 'Rojas', por su lado, afirma que en todos los años que estuvo en la guerrilla siempre se mostró en desacuerdo con los comandantes que se emborrachaban y abusaban de la población civil, "una vez uno cogió una ambulancia borracho para dar vueltas por el pueblo". Esa actitud le trajo problemas, empezaron a murmurar que él era un infiltrado del Ejército. Cuando estaba en el campamento de 'Ríos', afirma, lo tenían entre ojos, y una mañana, en la que no le llevó el café a la compañera de "Ríos", sintió que le había llegado la hora.
'Rojas' no cuenta nada de esa noche, pero según informes de inteligencia, le pegó un tiro entre los ojos a medianoche cuando dormían en el cambuche, primero a 'Ríos' y luego a su compañera. "Simuló un ataque", según una fuente del Ejército para que "todo el mundo saliera a perderse"; en medio de la confusión, le pidió a su propia novia que le cortara la mano a 'Ríos' con un machete, ella se negó; él no tuvo reparos. Pero no quiere hablar del tema; hay algo más importante para él.
- Voten por mí -dice.
'Rojas' se entregó con dos guerrilleros más; la justicia, siguiendo su programa de recompensas, determinó que a cada uno le correspondían 800 millones; según fuentes del ministerio de defensa, las cuentas están claras. Los compañeros de fuga de 'Rojas' aceptaron el trato, él se negó y los 800 millones que le correspondían están congelados hasta que se conozca su condena y se determine si hay víctimas que indemnizar. "El Presidente dijo que eran 5.000, y mi frase es: 'lo que se dice se cumple'. A mí me dijeron que eran 5.000 millones y no me han dado nada, decían que eran 5.000 y no hasta 5.000 millones; tampoco ha habido protección para mi familia y las FARC están ofreciendo 2.000 millones por mi cabeza: por el traidor de 'Rojas'".
-Ahora -dice después de una pausa- quiero estar en el Senado para ayudar a los desmovilizados que han sido engañados como yo.
El bicho de la política lo picó gracias a su ex vecino de celda: David Murcia Guzmán, la cabeza visible del conglomerado DMG.
- Él no es un criminal. Yo conozco la maldad y él es un buen muchacho.
Durante prácticamente un año, Murcia y 'Rojas' estuvieron aislados del resto del mundo -solos en un corredor de la Picota- y durante todo ese tiempo empezaron a confabular planes juntos, incluso Murcia lo definió como un "intelectual" y rápidamente ambos empezaron a compartir abogado y partido político: Alianza Liberal. Según un informe de Caracol Televisión, este partido político, con doce años de historia, ha estado salpicado por escándalos judiciales.
De los 10 congresistas que han pasado por las tres últimas legislaturas, seis se han visto envueltos en problemas legales y cuatro han ido a parar a la cárcel, pero para 'Rojas' lo más importante es la palabra de su amigo y las promesas de su comunicado: "He resivido (sic) el aval de un partido político llamado Apertura Liberal para lansarme (sic) como candidato al Senado en representación de los desmovilizados de todo el país para que se les cumpla con lo prometido por parte del Estado. Si llego a ser condenado pondré una lista en el renglón para que nos represente a todos".
Habla de hacer una reforma agraria y entre varios paréntesis cuenta de dos atentados en su contra, en uno lo querían envenenar y en otro matarlo con una 'placa' (un pedazo de un extinguidor de incendios que habían convertido en una daga); repite que el Gobierno lo engañó y que solo espera que le entreguen sus 5.000 millones. Cuando finaliza el tiempo de la entrevista y nuevamente es esposado, "Rojas" insiste sonriendo a la cámara:
-"Rojas' al Senado, 47, ¡Marque la carita feliz!"
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