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Técnicas para masturbar a una mujer de manera correcta

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Conviértase en un maestro en el antiguo arte de masturbar a una mujer con estas técnicas que, si bien no son traídas de algún templo tibetano, sin duda cumplen con su cometido.

Tengo que admitir que cuando alguien me dice “la manera correcta de echar dedo” pienso en monjes Shaolin practicando posiciones milenarias con sus manos, como en esa escena de peleas de Kill Bill: ese de allá hace la gruya, y este hace el tigre, y este otro hace la garra del águila (dejo a su imaginación cómo sería cada una de esas poses). Pero en lugar de usar sus manos para atravesar tablas o ladrillos, las usando contra un blanco mucho más cálido y placentero.
Claro, esto es solo mi imaginación… ¿verdad? Bueno, seguramente no introducirá toda una mano con la forma de una garra en la entrepierna de su pareja, pero sí existen ciertas técnicas y movimientos que puede intentar para darle mucho más placer.

EL CONEJO

La acabo de bautizar así, porque no encontré un nombre “oficial” para esta técnica. Sin embargo, ya suena milenaria y efectiva, ¿no? Básicamente, consiste en utilizar sus dedos índice y medio para penetrarla, mientras mantiene firme su pulgar sobre el clítoris haciendo una ligera presión, o si puede moviéndolo gentilmente a su alrededor. Esta es, quizá, la técnica más versátil y una de las más efectivas.

CON LA PALMA

Parecida al conejo, solo que en este caso utilizará su palma en vez de su pulgar. Inserte los dedos índice y medio en la vagina, y mientras tanto ejerza una leve presión con la palma de su mano sobre el clítoris. Deje que sus dedos entren y salgan sin prisa, tómese su tiempo.

EL DESLIZADOR

Con su dedo índice o medio bien lubricado (y me refiero a extremadamente bien lubricado para permitir que se deslice con facilidad), coloque la yema del dedo sobre la punta del clítoris y suavemente deslícelo al interior de la vagina, buscando la base del clítoris. Una vez llegue ahí ejerza una ligera presión, y vuelva a deslizar hacia afuera, repitiendo el proceso.

LA MANO AMIGA

No hay que ser la persona más coordinada del mundo para hacer esta pirueta: mientras con una mano estimula el clítoris con movimientos circulares alrededor de él, con la otra introduzca uno o dos dedos en la vagina. Intente por favor dejar sus dedos lo más rígidos que sea posible, porque estamos intentando emular la penetración y no al capitán Garfio.

¿Qué dice la experta?

Martha Mejía, nuestra sexóloga de confianza, dice que no existe una manera “correcta” de masturbar a una mujer. Sin embargo, nos da unos consejos para que incluso los dedos más torpes se vuelvan mágicos en la cama:
El clítoris está constituido 100% de terminaciones nerviosas, y es aún más sensible en los momentos en los que la mujer está completamente excitada. Por eso, no se debe estimular directamente. Hacerlo causa más mal que bien, y créame que usted es el que saldrá perdiendo.
Asegúrese que la mujer esté bien lubricada, ya sea que ella esté mojada por mérito propio o que usted tenga que intervenir con algo de saliva.
Trabaje alrededor del clítoris con movimientos en el sentido de las manecillas del reloj, deslizando suavemente la yema sus dedos. También juegue alrededor de los labios de la vagina con sus dedos y esté pendiente de qué le causa más placer a ella.
Se puede pasar los dedos de la raíz del clítoris a la punta del clítoris, o sujetarlo con la fuerza adecuada para generar esos deseados gemidos (no demasiado suave, no demasiado fuerte). Así mismo, se puede hacer presiones con la palma de la mano.
Desde adentro, introduciendo el dedo en la vagina y subiéndolo aproximadamente unos 3 cm a la altura del clítoris, podrá sentir su base. Si logra estimularlo con la yema de su dedo circularmente, o ejercer cierta presión… “¡wow!” dice Martha Mejía, “el orgasmo es intenso”.

DATO: Para consultar más sobre todo lo que quiera saber de sexo, puede acudir a nuestra fuente para este artículo: Martha Cecilia Mejía, psicóloga sexóloga (www.sexologamarthamejia.com).

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