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Sartoria imperial: el mejor estilo Moscovita

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En la tierra de los zares y cosacos, los hombres solo se visten de una manera para la madre Rusia.

En el número dos de Rybniy pereulok, cerca de la Plaza Roja y del Kremlin de Moscú donde alguna vez desfilaron los ejércitos soviéticos para mostrar el poder de la madre patria al mundo, está una de las sastrerías que aún refleja ese poder en los puños, las solapas y las medidas de sus trajes. The Imperial Tailoring Company, un nombre tan imponente como las prendas que diseña, no es una sartoria con mucha tradición: empezó en 1998, después de que el sastre Sammy Kotwani perdiera a sus clientes extranjeros por la depresión económica y empezara a enfocar sus esfuerzos en vestir a los moscovitas que pudieran costearse un traje hecho a la medida. En menos de veinte años se ha convertido en la elección por excelencia de los grandes hombres de Rusia: magnates y ministros llevan los trajes de la compañía, una evolución del corte inglés adaptado a los gustos rusos que cuesta al menos USD 2.000; la sastrería también se jacta de haber vestido a algunas cabezas de los Estados bálticos.

 

Entrar a la sede principal de The Imperial Tailoring Company (una de las doce que hay, distribuidas en seis países como Azerbaiyán y Ucrania) es como entrar en los aposentos de un zar, con salones opulentos y con prendas propias de la realeza. Para los trajes hechos a la medida, los sastres ofrecen más de 10.000 muestras diferentes de telas, provenientes de todos los rincones del mundo y de marcas como Scabal, Loro Piana, Holland & Sherry, Moxon y más. “Toma cierto tiempo para que el sastre entienda las necesidades, preferencias, la mente, cuerpo y vida del cliente”, dice el señor Kotwani. “Toma tiempo crear a mano lo que mejor le queda al cliente”.

 


El resultado de las más de treinta medidas que toma a sus clientes
y de los cuidados gratuitos que ofrece cada seis meses a sus trajes es una prenda que envidiarían los Romanov y que dura tanto como su legado.

 


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