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El FICCI le hará un tributo a Víctor Gaviria, uno de los grandes directores colombianos.

Un día de 1989, Víctor Gaviria se enteró de que Jackson Gallego había sido asesinado. Él acababa de terminar Rodrigo D no futuro –su primer largometraje– y Jackson, de 17 años, había actuado en la película: “En ese tiempo los velorios todavía se hacían en las casas. Yo fui y ahí conocí al hermano de él, Tyron Gallego”, explica Gaviria. “Entonces bajamos a ver el ataúd y él empezó a decir: ‘Jackson, que todo lo suyo sea mío’ Desde ese momento, él no se separó de mí. Tenía un sentido del relato extraordinario y yo fui grabando, tomando nota, hasta que salió una historia que era la vida de ellos, con todo ese amor y toda esa picaresca”.

Esa historia se convirtió en un libro: El pelaito que no duró nada.

Además de los cuatro largometrajes que lo convierten en uno de los cineastas más destacados de Colombia –Rodrigo D, La vendedora de rosas, Sumas y restas y La mujer del animal–, Gaviria es un maestro de la escritura. Antes de hacer cine, publicó siete libros de poemas: “Todavía escribo, pero son notas incompletas, me falta organizar. Pero no me hace falta, porque cuando hago una película, ahí hay tanto que siento que es como si hiciera un poema”.
Su primera cámara se la envió una hermana que vivía en Estados Unidos: “Era una cámara Super 8, no tenía ni exposímetro para la luz, pero algo se podía hacer con eso”, recuerda. “Con los compañeros de esa época veíamos a Herzog y Wim Wenders, entonces salimos a grabar lo que pasaba: fuimos a grabar al barrio, nos montamos en un tren y grabamos a las personas que recogían arena en el río Medellín, me acuerdo de unas señoras barriendo… eran cuadros que estaban ahí”.

En agosto empezará a rodar su quinta película, que por ahora llama Sosiego. Será la historia de una mujer que trabajó toda la vida para sacar a sus hijos adelante, pero que siente en el fondo que fue un fracaso y un despropósito mediado siempre por la miseria y la violencia: “La escribí hace años, como en el 2002. Es que yo hago crónica, me pego a un hecho real y busco compartir los significados que hay allí. Se llama Sosiego porque ella tiene también ese contacto con la clase media y es en su trabajo donde encuentra algo de tranquilidad”.

Durante el FICCI –que tendrá lugar del 6 al 11 de marzo– se harán proyecciones de Rodrigo D no futuro y La vendedora de rosas.

Fotograma de Rodrigo D no futuro. Cortesía FICCI.

JOSÉ AGUSTÍN JARAMILLO
REVISTA DONJUAN
EDICIÓN 144 - FEBRERO 2019

 

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