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Conozca al carismático científico Bill Nye

Bill Nye, con sus pantalones rectos que terminan por encima del tobillo y su peinado de niño bueno y sus corbatines coloridos, tiene la apariencia de ser la ilustración en un diccionario para la palabra “científico”.

En realidad, este hombre de sesenta y un años es un ingeniero mecánico; gran parte de su vida trabajó diseñando aviones con Boeing. Pero eso cambió en 1993 cuando se convirtió en Bill Nye the science guy, el presentador de un programa para niños y jóvenes que mostraba la ciencia más allá del volcán hecho con bicarbonato de sodio.

Desde ese momento pasó a las filas de los defensores públicos por la ciencia, como lo fue Carl Sagan en su momento, quien fue profesor de Nye. Ha entablado debates con los creacionistas que creen que la Tierra solo tiene 4.000 años –“¿Una inundación mundial que influenció todo lo que vemos, un barco de madera de 500 pies y ocho personas para cuidar 14.000 animales? ¿Es eso razonable?”– y con los senadores que sostienen que el cambio climático no existe –“la Tierra se está calentando debido a la actividad del hombre. Eso es un hecho”–.

 

“Queremos que todos tengan una visión científica del mundo con este programa. No quiere decir que deberían ser científicos, pero sí que puedan entender de ciencia para tener criterio” - Entrevista con Michael Martin.

Nye estrenó el mes pasado un show en Netflix, Bill Nye saves the world, que con el mismo encanto de un papá que no tiene miedo de hacer el ridículo a la hora de hablarles a sus hijos, les cierra la boca a los que niegan verdades como el calentamiento global, la identidad de género y las vacunas. Además, es el presidente de The Planetary Society, la organización que está a cargo del desarrollo del primer velero solar –como suena, es una nave que despliega una vela para impulsarse con la energía del sol–, y pese a que no espera que todo el mundo tome cursos de física avanzada, como él mismo dice, “al menos hay que vivir científicamente”.

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