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CORIOLANO AMADOR, EL COLOMBIANO MÁS RICO DEL SIGLO XIX

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Hace 95 años murió Coriolano Amador, el hombre más rico de Colombia en el siglo XIX. Su historia tiene en común al Titanic, el oro y el poporo Quimbaya.

 Su papá fue Sebastián José Amador López, un comerciante cartagenero que se desempeñó como gobernador de la provincia de Antioquia en 1851.

Cursó estudios en Jamaica y Londres y aprendió por su cuenta derecho civil, comercial y minero.

Su esposa fue Lorenza Uribe Lema, hija del acaudalado y prestigioso político José María Uribe Restrepo, gobernador y senador de la provincia de Antioquia.

Coriolano fue, además, concejal de Medellín y diputado liberal de Antioquia.

Fue el accionista principal de las sociedades mineras El Zancudo, Sabaletas y Los Chorros.

La mina el Zancudo estaba ubicada en Titiribí, Antioquia. Allí aplicó sistemas alemanes de extracción y beneficio de inerales. Fue la empresa más grande de Colombia en la década de 1880, por encima de la Ferrería de Pacho, la empresa textil de Samacá y Bavaria. Contaba con 1200 trabajadores, 300 mulas y cerca de 70 minas. Llegó a tener tanto poder económico que tenían su propio banco y acuñaron su propia moneda. En 1865, el precio del Zancudo pasó de 100 mil pesos a 4 millones en 1881.

Coriolano fue el constructor del puente de Jericó sobre el río Cauca y la plaza de mercado del barrio Guayaquil, en Medellín. Además, construyó la carretera que comunica a Medellín con el municipio de Rionegro a través de Santa Elena y realizó diversas obras de alcantarillado.

El 19 de octubre de 1899, día que estalló la guerra de los Mil Días, llegó a Medellín procedente de Francia, con el primer automóvil que vino a Colombia.

Coriolano fue el primer millonario colombiano en ser ostentoso y amante del lujo. Trajo el primer automóvil a Colombia, desde Francia, y dicen que al averiarse el vehículo usó su gasolina como perfume. Además, se dice que tenía un boleto para viajar en el Titanic, pero se salvó de morir al llegar un día tarde a Inglaterra. Se dice que cuando regresaba de Europa traía tanto equipaje que eran necesarias 50 mulas para cargarlo.

En su época, todas las piezas precolombinas que se encontraban eran fundidas. De manera extraña, a sus manos llegó el poporo Quimbaya, encontrado en una guaca en las postrimerías del municipio de Yarumal, Antioquia. Años después, una de sus hijas le vendería esta pieza al Banco de la República, con la que se inauguró la colección del Museo del Oro.

Coriolano, además, fue asesino. Le disparó a Camilo Escobar, primo hermano de su esposa, quien estaba perdidamente enamorado de ella. Los hechos son confusos y ocurrieron en 1879. Días después, Coriolano fue puesto en libertad.

Ilustración: Javier Garzón.

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