Edición 115

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50 cañonazos para el despecho

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Estas canciones fueron escogidas para demostrar que a la hora de echarnos sal en la herida no importa la calidad de la sal. Representan cinco momentos de una tusa.

Si está de humor, puede escuchar toda la lista aquí.


1. No me dolió

Depeche Mode: It’s no good
Al principio, uno –convencido– cree que ella es la que está sufriendo, que uno es lo mejor que le ha pasado a ella…

The Police: Every breath you take
Este podría considerarse el himno de los acosadores porque, por supuesto: “tú me perteneces”.

Fleetwood Mac: Go your own way
Esta gran canción fue compuesta durante el divorcio de los dos integrantes fundamentales de la banda.

Beck: Lost cause
No ha pasado mucho tiempo desde que se acabó la relación, uno ya está triste, pero también sabe que la otra es la que tiene la culpa: “eres una causa perdida”.

Yeah Yeah Yeahs: Maps
Y aunque ella sea una causa perdida, también hay que decirlo: “ellos no te aman como yo te amo”.

TV On The Radio: Will do
Una que otra lagrimita ha asomado –quizás sea por el frío–, pero uno no está triste porque sabe que en algún momento ella volverá.

A Perfect Circle: 3 libras
Y uno ya no sabe muy bien qué hacer, de qué manera decirle a ella que nada se ha perdido. Pero aparentemente ella no se da por enterada.

Joe Arroyo: Sabré olvidar
Aunque uno lo niegue, la tristeza se siente. Pero que conste que uno sobrelleva el dolor con una canción muy parrandera.

Sergio Vargas: La ventanita
Hasta este momento, uno todavía se puede reír de su propia desgracia. No hay nada mejor que un merengue chistoso para darse ánimos.

Franco De Vita: Un buen perdedor
A puerta cerrada empiezan a colarse canciones más patéticas. “Claro que sé perder”. “Seré un buen perdedor”. Sí, cómo no.

2. Aprendiendo a perder

Paquita la del barrio: Rata de dos patas
Está bien, a estas alturas uno ya admite que sí le dolió. Y mucho. Así que dejémonos de eufemismos.

Jorge Oñate: Gracias por jugar conmigo
Y a estar alturas, también, uno ya perdió la dignidad (si es que le quedaba), así que un vallenato sirve para alimentar la furia.

Los Bukis: Tu cárcel
“Más de mil cosas mejores vendrán, pero cariño sincero jamás”. Palabra de Marco Antonio Solís.

Maelo Ruiz: Te va a doler
Entonces esta canción suena en el taxi y uno recuerda que ese tipo “te trata como a una cualquiera” y “te hará falta mi amor”.

Marc Anthony: Ahora quién
Y como si en esa horrible emisora tropical se hubieran puesto de acuerdo con ella, le recuerdan a uno que es un “¡estúpido, ilógico!” (y a grito herido).

Adele: Rolling in the deep
Para no ponerse tan cantinero, las canciones de despecho suenan mejor en inglés. La moraleja de esta es que ella no sabe de lo que se perdió.

Black Rebel Motorcycle Club: Love burns
Para no sonar tan patético, una canción punk podría subir el ánimo, excepto porque “ahora que ella se fue, el amor me quema por dentro”.

Faith No More: Ricochet
Como los amigos vienen con más frecuencia a la casa, toca tener algo que suene rudo y que demuestre la ira que lo invade. Pero sin lagrimitas.

Radiohead: Knives out
“Quiero que sepas que no voy a volver”. Una banda depresiva para un momento en el que uno jura que la depresión jamás llegará.

Aterciopelados: Maligno
La metáfora del amor como una droga con un estribillo para verdaderos corazones rotos: “tiñes mis días de fatal melancolía”.

3. Vuelve el perro arrepentido…

José Alfredo Jiménez: Pa’ todo el año
No hay tusa sin rancheras. Y sin borracheras. Aquí empieza un largo recorrido por las cantinas.

Grupo Niche: Ese día
Por la razón que haya sido que se acabó la relación, nunca es tarde para reconstruirla. “Faltó un pañuelo para secar tus lágrimas”.

Juan Gabriel: Se me olvidó otra vez
¿Para qué le enseñan a uno desde niño que la esperanza es lo último que se pierde? Aquí es cuando uno empieza a mandar mensajes a las cuatro de la mañana.

The Cure: Lovesong
La canción de amor más triste de la historia, perfecta para pedir una segunda oportunidad.

Willie Nelson: Always on my mind
Existen varias versiones de este clásico y esta es la que suena más honesta. A pesar de todo lo malo que uno ha dicho y hecho, ella siempre ha estado presente.

Coldplay: The scientist
Llegó el momento cursi de la tusa. Es hora de dedicar canciones (a las cuatro de la mañana, por supuesto). “Llévame de regreso al comienzo”.

The Cardigans: Lovefool
Mendigar amor suena terrible, pero todos lo hemos hecho. Uno les jura a los amigos que jamás le va a rogar a esa vieja, pero ahí está: rogando.

Sly & the Family Stone: If you want me to stay
Un clásico funky le puede dar un toque sofisticado al hecho de rogar. Muchas veces ha funcionado y la reconquista se logra, así sea por una noche.

Joy Division: Love will tear us apart
El título de la canción lo dice todo. “Cuando el resentimiento es más poderoso… el amor nos desgarrará (otra vez)”.

Charly García: Promesas sobre el bidet
Los reclamos y los problemas que hicieron que la cosa se acabara antes, vuelven a ser constantes. “Por favor, no hagas promesas sobre el bidet”.

4. No me empujen que yo me caigo solo

Macy Gray: I try
Es el momento de entregarse a la depresión. Uno intenta alejarse y olvidar, pero “mi mundo se derrumba cuando no estás”.

Gnarls Barkley: Who’s gonna save my soul
El video se trata de un tipo que se saca el corazón y, a su vez, el corazón se saca el corazón. La canción es pura tristeza.

Sinéad O’Connor: Nothing compares 2 u
Uno cuenta las horas y piensa que nada vale la pena. Esta es una canción para cortarse las venas con honor: fue compuesta por Prince.

Elvis Presley: Heartbreak Hotel
A propósito de corazones rotos, pocas canciones hablan con tanta insistencia de la soledad, la tristeza y las ganas de morirse.

No Doubt: Don’t speak
Un clásico rompecorazones de amores alternativos, infalible para esos momentos en los que es imposible sentirse bien.

Frank Black: Another velvet nightmare
“Hoy sentí que el corazón se me bajó a la panza, entonces lo vomité con licor y me dormí”. Así son las pesadillas.

Portishead: Over
Ahora uno se encuentra un paso más cerca del fondo del pozo sin fondo. “La incertidumbre me está matando”.

Queens Of The Stone Age: The vampyre of time and memory
La autocompasión siempre sabe bien. Así sea mentira, la afirmación de “no siento amor” nos cae como anillo al dedo.

Antony and the Johnsons: The Crying light
La voz de este cantante es realmente conmovedora. Más aún cuando dice “nací para adorarte… y para llorar”.

Vicente Fernández: Por tu maldito amor
Para qué ir al psiquiatra si existen las rancheras. Y el aguardiente. Si le da pena llorar en público, use audífonos en su cama.

Marco Antonio Solís: No hay nada más difícil que vivir sin ti
El título, otra vez, lo dice todo. Pero todavía queda un poquito más en el coro: “si no te hubieras ido sería tan feliz”.

Alci Acosta: La copa rota
Nótese que es una copa de vino la que está tomando este elegante y depresivo personaje.

Chavela Vargas: En el último trago
Cuando el hígado ya no da más, todavía se le puede dar un poco de tristeza. La última y nos vamos.

5. Sobreviviré

Vicente Fernández: Que te vaya bonito
Ahora sí hay que dar el siguiente paso y dejarle la depresión a los adolescentes. Vicente es mi pastor. Nada me falta.

Carlos Gardel: Mano a mano
Unos cuantos juegos de palabras en lunfardo sirven para hacer un recuento de lo bueno y lo malo que ha pasado.

Héctor Lavoe: Todo tiene su final
Ya es hora de empezar a calmarse, subir el ánimo y, de verdad, aprender a perder. Esta vez es definitivo.

Cake: I will survive
Un clásico del disco en versión noventera, con un par de groserías que ayudan a sacarse la espina.

Incubus: Dig
El perdón es posible. Quizás las cosas nunca vuelvan a ser como antes pero se puede vivir en paz.

Led Zeppelin: Ramble on
En serio: la vida sigue. La próxima borrachera que sea por un partido de fútbol o el cumpleaños de un amigo.

Gustavo Cerati: Adiós
“Pones canciones tristes para sentirte mejor”. “No sirve el rencor”. “Vendrá un nuevo amanecer”. Y así…

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