Edición 122

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Chris Cornell, la leyenda del rock, en 15 sonidos.

El 17 de mayo de 2017 el rock and roll perdió a uno de sus artistas más consagrados. La muerte de Chris Cornell, líder de agrupaciones como Soundgarden, Temple Of The Dog y Audioslave, nos dejó un sinsabor, una especie de vacío existencial. Una depresión musical que solo un melómano sabe comprender. No lo conocimos, pero al menos quedamos con su legado.

Say Hello 2 Heaven es la primera canción del álbum homónimo de Temple Of The Dog, uno de los supergrupos conformado por Christopher John Boyle en los años 90. Hoy, el artista saluda al cielo, saluda a Layne Staley, a Scott Weiland, a Jeff Buckley, a David Bowie, a Kurt Cobain, a Ian Curtis y a todas las leyendas que se han ido, pero que viven en las letras de sus más grandes éxitos. Cuando lo vimos en el Almax, justo antes de cantar Before We Dissapear, Chris Cornell dijo: "hay un camino que todos compartimos....vamos a morir pronto". Lo dijo sin tristeza, solo con una sonrisa.

Este no es un artículo para explicar su historia, sino para rendir tributo a uno de los grandes. Damos por hecho que conoce Black Hole Sun, Show Me How To Live, Outshined, I Am The Highway y Spoonman. Así damos pie para conocer otras de sus joyas.


Call me a Dog

“Well you say its bad luck To have fallen for me”. Una canción que muestra a un Cornell nostálgico frente al amor. Así se siente la debilidad en una oda al amor perdido, pero del que vale la pena hablar y por qué no, volver a sentir a ratos.


Hunger Strike

“Well I don´t mind stealing breath form the mouths of decadence”. Sabes que un artista es legendario cuando hacen de tu canción, un cover una y mil veces. Es el caso de Hunger Strike. La obra maestra de Eddie Vedder y Chris Cornell. Cuatro minutos, ojos cerrados y audífonos a todo volumen. Sonó en Bogotá. Inolvidable.


Nearly Forgot My Broken Heart

“Every single feeling tells me this is leading to a heart in broken little pieces and you know I need this”. Su más reciente álbum demostró por qué es una de las voces más importantes en la historia del rock. Con un potente rango vocal de casi cuatro octavas, Nearly Forgot My Broken Heart es testimonio de que su voz no sintió el paso del tiempo.


Before We Disappear

“Life ain’t nothing if it ain’t hard It’ll show you who you truly are”. Una canción premonitoria que sonó en Bogotá. Ahora duele escucharla, aceptémoslo. Sin embargo, invita a seguir adelante y a aceptar que si bien vamos a morir, somos nosotros los que elegimos cómo utilizar nuestro corto tiempo.

Cochise

“Go on and save yourself And take it out on me”. Algo de emoción y probablemente el mejor grito de Cornell en toda su carrera musical. En Audioslave, Tom Morello sacó lo mejor del repertorio de Cornell en Cochise. Una vacuna de rock puro, Chris en su mejor faceta.


Like A Stone

“I was lost in the pages Of a book full of death Reading how we'll die alone”. Es una de las mejores composiciones en la historia de la música. Preguntado por la letra, Chris negó que se tratara de Layne Stanley. Sin embargo, aclaró que Like a Stone es un acercamiento hacia la vida en el más allá. Su voz nunca sonó tan melancólica, tan pura, tan cercana. La gente muere. Chris, usted y yo. Luego nos encontraremos.

Slaves & Bulldozers

“Every word I said is what I mean Everything I gave is what I need Virgin eyes and dirty looks”. Junto a Cochise, Slaves & Bulldozers demostró por qué su voz es tan particular, resonante e imponente. La canción acostumbraba cerrar los conciertos de Soundgarden como se debía.

Shadow On The Sun

“I can tell you why people die alone i can tell you i'm a shadow on the sun”. De los mejores gritos de Cornell. Shadow of the Sun es la representación de un Chris más maduró en su voz —lo que no significa que sea mejor o peor, solo que evolucionó—. ¿Hay obras maestras en la carrera de Audioslave? Su álbum homónimo lo confirma.


Your Time Has Come

“Still, I don't know why you're dying Long before your time has come” Incredulidad es lo que suele producir la canción a los 30 segundos de escucharla. No es exageración, es sensibilidad a la primigenia era del rock.

Rowing

“Rowing is living and living is hard But living beats losing all that we are All that we know of, and all that we feel”. El bajo de Ben Shepherd antecede un Cornell repetitivo en una lírica que hipnotiza. Una de las últimas composiciones que el artista nos regaló con Soundgarden. Vivir es difícil, grita Cornell.


Be Yourself

“Someone falls to pieces sleeping all alone, someone kills the pain”. De Be Yourself se ha dicho de todo. Magistral guitarra, bajo y batería. Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk iban al grano, a la yugular de todo rockero. Por eso está en este listado. Lo mejor de los mejores. Una vez más, el concepto de la muerte es deformado en una letra enigmática sobre las peripecias de la vida.


Blow up the Outside World



“Nothing seems to kill me no matter how hard I try Nothing is closing my eyes Nothing can beat me down for your pain or delight”. Es como una marea que va creciendo a medida que Chris canta. Otra joya que sonó en el festival Almax y que dejó cautivada a la audiencia.


Like Suicide

“I had to think of something sweet. Love's like suicide”. ¿Qué se puede decir de esta canción que el título no sugiera? No es morbo. El Superunknown es solo un abrebocas de la que puede ser la obsesión de Cornell con el concepto de la muerte, entendida como algo que nos da miedo hablar, pero que a la vez nos seduce.


4th of July

“Cause I heard it in the wind And I saw it in the sky And I thought it was the end And I thought it was the fourth of July”. El himno para una generación. Sin duda ponía la piel de gallina cuando se interpretaba en vivo. El recinto entonaba, junto a Cornell, una composición que marca la mejor época en la historia de la música: los años noventa.


Fell on Black Days

“I sure don't mind a change But I fell on black days How would I know that this could be my fate”. Es probablemente su mejor canción, con el perdón de Hunger Strike y Like a Stone. Sonó en Bogotá. En ese momento, todos entendimos por qué Cornell es quien es en la historia del rock. Humildad y trabajo. Sin parafernalia. Solo una guitarra al hombro y su voz. Indescriptible, pero memorable.


Bon Voyage!

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