Edición 128

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Carolina Soto, fruta prohibida

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Ama el mango, el cholao y las gomitas. Quiso ser locutora, pero terminó convirtiéndose en una de las presentadoras más queridas del país. Esta caleña posó entre frutas y nos mostró su lado más sexi.

>> No soporto la manzana, y no solo porque sea la fruta del pecado (risas). No aguanto las frutas con textura arenosa.

>> Me encanta la fresa, el mango de azúcar, el chiquitico que es superdulce, y el maracuyá en jugo o comérmelo con cuchara.

>> ¡Me encantan las frutas ácidas! Al punto que uno de mis antojos durante el embarazo fue echarle limón a todo, le eché limón hasta ¡los fríjoles! Ahora que lo pienso, ¡guácala!

>> Como buena valluna, me fascina el cholao, sin manzana, con leche condensada, ¡uff!

>>Casi no me acostumbro al frío de Bogotá después vivir ocho años aquí, todavía me cuestan los días con lluvia. Por eso, si se puede, trato de salir los fines de semana de la ciudad.

 

 >>Yo no jugaba con muñecas o barbies como todas las niñas cuando pequeña. Yo jugaba a ser locutora. Cogía un equipo de sonido de esos de antes, que ya nadie tiene, le conectaba un micrófono y me ponía unos audífonos y juraba que estaba en la radio.

>>Fui muy tranquila y juiciosa de adolescente, pero me encantaba salir de fiesta. Después tuve una etapa que no me gustaba ningún plan. Ahorita es muy chistoso porque después de tener a mi hijo, me dicen “fiesta” o me pintan un plan y me quiero apuntar a todo. Me está volviendo la época de la adolescencia (risas).

>>A la hora de bailar soy fan de la bachata. Me fascina Romeo Santos.

>>Soy salsera a morir. Cuando voy en el carro siempre pongo el Grupo Niche a todo volumen. Me encanta ir a los shows de salsa que hacen en Cali.

>>Yo no me sé los nombres de nada ni de nadie, tengo muy mala memoria. Siempre termino buscando todo en el celular.

>>No me acuerdo ni de la última canción que me dedicaron. ¡Soy lo peor! Ummm, aunque digamos que fue La Reina, de Diomedes Díaz (risas).

 

>>En mi primer trabajo en televisión, que fue en Telepacífico, me decían “la metralleta Soto”. Yo leía el teleprónter a toda velocidad, me entraba un afán por terminar las noticias.

>> A mí me gustaba la sección de entretenimiento y en ese primer trabajo me escogieron para presentar las noticias generales. En contra de la opinión de todo el mundo, renuncié a los seis meses. Fue la mejor decisión, porque finalmente tomé el rumbo que quería.

>>Mi primer directo para RCN fue en el Carnaval de Negros y Blancos. Me acuerdo que mi pantorrilla derecha me temblaba horrible por el susto. Yo le decía al camarógrafo: “Tómame de la cintura para arriba, porfa”. Después me llamaron para que me fuera a Bogotá, entonces los nervios no se notaron tanto.

>>Vivir sola en Bogotá fue durísimo al principio. Salir del hotel mamá no es tan fácil. Se me olvidaba a cada rato pagar los recibos, llegaba a la casa y no había luz o gas. ¡Qué despiste! Hacer mercado me parecía terrible.

>>En RCN fue duro empezar, a uno los nervios lo bloquean. Había momentos en que yo me metía en el baño del canal a llorar.

>>Mi paso por La Meteo, la sección del clima en el noticiero de RCN, fue muy chistosa. La gente me molestaba mucho, porque decían que nunca le pegaba al clima. Hasta me pusieron Max Henríquez 2.

>>Estuve ocho años en el canal y renuncié a principio de año porque sentí que ya había cumplido mi ciclo. Todo se puede volver muy monótono y es mejor cambiar antes de que la gente se aburra de uno.

>>Una de mis grandes obsesiones son los zapatos. Tengo, si no estoy mal, ¡350! pares de zapatos. Organizarlos es una tarea muy difícil. Heredé el gusto de mi familia, que tiene una empresa de calzado.

>>Ser empresaria es mucho más difícil que presentadora. Ahora en mi empresa tengo que estar pendiente de absolutamente todo.

 

>>Soy muy mala para los números. Mi esposo es el que se encarga de todo lo que tiene que ver con la contabilidad y la administración de la empresa.

>>Cuando viajo, obvio, llevo muchos zapatos en la maleta. A las mujeres nos encanta estrenar y siempre queremos uno nuevo, por eso es que es tan buen negocio vender zapatos para mujer (risas).

>>Amo, amo los perros.

>>Mis vacaciones tienen que tener playa, palmeras, sol y piscina.

>>En mi bolso siempre cargo un paquete de gomitas.

 

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