Edición 128

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Entre frase y frase siempre entona una canción. Desde su debut en Escarcha, pasando por las Hermanitas Calle, hasta su nueva etapa de solista, como La Gaita, no ha parado de cantar, de divertirse.

>> De pequeña me la pasaba saltando, corriendo, hacía de todo y me daba contra el mundo todo el tiempo.

>> No hay foto de chiquita donde yo no tenga un chichón de todos los colores. Lo más chistoso es que mutaban por la gama de morados, de verdes, por todas las gamas de colores (risas).

>> Mi papá siempre se acuerda de una vez que me le solté de la mano y salí corriendo y me di contra una matera durísimo. Fue tan duro el totazo que mi papá cogió agua de la matera para tratar de revivirme. Cuando reaccioné y lo vi, pensé que era él el que me había pegado de lo inconsciente que me dejó el golpe (risas).

>> Me encanta bailar joropo, era feliz cuando iban a la casa a darnos clase con mis hermanas. Yo disfrutaba el arpa, los capachos y el cuatro.

>> La canción de música llanera que más me gusta es Predestinación y la que más me gusta cantar es La vecina, porque el tono está cuadrado para la voz de una mujer.

 

>> No tengo idea cuál fue la primera canción que me aprendí. Mis hermanas, y toda mi familia, siempre se acuerdan que yo me la pasaba dando lora, cantando todo el tiempo hasta más no poder. (risas).

>> El apodo que me puso mi papá es “Chirlobirlo”, pero con el tiempo terminó en “Chiri”.

>> En mi adolescencia me encantaba Rosana y Rosario, ese bolero flamenco es divino, y bueno… también Mecano.

>> Yo veía noticias para ver el comportamiento de los presentadores. Me fijaba en cómo se movían, cómo gesticulaban, ¡lo veía todo! Era terrible. Después mi papá me preguntaba sobre las noticias y yo no tenía ni idea de qué habían hablado.

>> Como mis dos papás son pilotos, yo crecí entre aviones recorriendo todo el llano, yendo a lugares hermosos, en el fin del mundo (risas).

>> A diferencia de todos los niños, mis papás no me sentaban en las piernas a manejar un carro. Ellos lo hacían con un avión. Me acuerdo muchísimo de la sensación, porque mi papá ponía una moneda encima del tablero y movía el timón y la moneda salía a volar pero caía en el mismo sitio. Me acuerdo de mis gritos y todo (risas).

 

>> ¡Los micos son un hit! En esos viajes con mis papás una vez fuimos a Leticia al Parque de los Micos. Yo no sé si eso pase ahora, pero me acuerdo que uno iba con las papas o la gaseosa y los micos ¡pum! Le robaban la comida (risas). Era genial, de hecho soy muy fan de los micos.

>> Mi primera obra de teatro fue Carta de una desconocida de Stefan Zweig. Yo juraba y comía mocos que la gente oía mi corazón del susto tan bravo que tenía. Sentía que estaba sonando tan duro que yo decía, “la gente en el público lo está oyendo, ¡qué oso!”.

>> Popstars fue una gran experiencia. El día de la audición me quedé dormida. No me acuerdo si había salido de rumba, pero estaba foquiada. Mi tío me levantó, porque una amiga había llamado un montón de veces.

>> La fila para presentarme al reality estaba larguísima cuando llegué. Me tocó el número 1387, ¡terrible! Me salí y empecé a buscar a una amiga que estaba más adelante. Cuando la encontré me colé. Después en la audición me dijeron que por qué me había colado y yo me inventé una historia súper X. Creo que esa fue la mejor escena de mi vida.

>> Uno de los personajes que más me han cambiado y que más me ha gustado interpretar fue Lola Calvo, en la novela sobre Celia. Gracias a ella, que era un personaje inspirado en La Lupe, me di cuenta de que cantar boleros es una delicia, que aparte de románticos, también pueden ser muuuy sexis.

 

>> Fui a Cuba un tiempo para preparar el papel de Lola y ese tiempo fue genial. Una tarde estaba en La Bodeguita del Medio tomándome unos mojitos, sola, y yo estaba hipnotizada con la cantante. Hasta que me paré y fui a hablarle. Le pregunté si ella conocía a La Lupe y ella dijo que claro, que la mamá era vecina de ella. Al final, me dijo que si no quería cantar con ella y yo ¡claro! Cuando en la mitad de la canción llega una excursión de colombianos y me ven y empiezan a gritar: “¡Viva Colombia! No, qué risa.

>> Cantar la música de las Hermanitas Calle fue superdifícil, porque esa voz es muy aguda, muy nasal. El secreto es saber y entender que al cantar esas canciones uno tiene que romper corazones… no oídos, (risas).

>> Qué no se dice de mí, mi última canción, es la mezcla de todo esto que me ha pasado. Yo compuse esta canción en Los Ángeles, en un descanso de la grabación de Sin senos sí hay paraíso. Fue un momento en que estaba muy sola. Mi esposo, Nicolás Moreno, estaba en Colombia y por el cambio de horario no era fácil hablar. Pero ese desparche me sirvió para componer y crear un montón.

>> Mientras me ducho no hay mejor canción para cantar que Contigo en la distancia, yo me la sollo en la ducha (risas). Mi esposo siempre grita: “Otra, otra”. Es que si el esposo de uno no es el fan número 1, uno si esta jodido (risas).

>> La canción que siempre me piden que cante, cuando no me piden una de Escarcha, es Cómo fue.

>> Me encanta el chunchullo, peeero no sé qué tengo contra la morcilla, no la soporto.

>> Apenas tenga un minuto libre, o bueno, varios (risas), quiero irme de vacaciones a México. Alquilar un carro, recorrer todo ese país que me encanta.

 

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