Edición 128

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Segundo es, por ahora, el cimbronazo de 2017.

Hace rato no aparecía en la escena gastronómica bogotana un local con tanto gusto y personalidad. Se llama Segundo y es un bar-restaurante en la justa medida: copas y comida por lo alto. Pero primero –porque es la primera impresión– hay que hablar de un tercer factor, que resulta primordial: la arquitectura.

 

Segundo está ubicado en el segundo piso de una esquina clave en la ciudad (me imagino que de ahí viene el nombre): la 85 con 12. Sus techos son altísimos y hay un enorme ventanal que deja ver un árbol que está expuesto por completo. El arquitecto, Santiago Muñoz decidió resaltar un árbol y esa decisión lo cambió todo. ¡Vaya y compruébelo! Lo segundo, en la mitad del espacio –que es muy generoso– hay un bar con verdaderos expertos que procuran y logran unas copas muy bien servidas.

 

Y lo tercero, que es lo que a mí más me gusta y que aquí es sobresaliente, la cocina, a cargo del peruano Adolfo Cavalié. Antes que otra cosa, hay que decir que Adolfo estuvo cuatro años al lado del chef Virgilio Martínez en Central (Lima, Perú), hoy por hoy el mejor restaurante de Latinoamérica, según varios listados. O sea, algo debe saber el joven. Luego Cavalié pasó por 80 Sillas y ahora es el autor de esta carta que está a la altura de la arquitectura y del bar.

Segundo ofrece en su carta “primeros” y ‘segundos’. Con los primeros se puede tapear tranquilamente. Con los segundos, consentirse a fondo.

Chipirones rellenos de pato estofado.

La cosa va así. De las entradas recomiendo el pulpo al carbón sobre lentejas estofadas; la ensalada de vieiras asadas, y los chipirones rellenos de pato estofado sobre risotto de quinua (una pieza de colección). De los fuertes, el pato braseado sobre arroz cremoso de alcachofas; el ossobuco de ternera con tomates al carbón y risotto de espinaca; y el cordero braseado sobre una crema de frijol. En otras palabras, aquí hay mucha creatividad y mucho sabor. Es comida de verdad (y de quilates).

Pato braseado sobre arroz cremoso de alcachofas.

Diseño, tragos y comida, todo de tremendo gusto. Segundo es, por ahora, el cimbronazo de 2017.

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