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Los parques que nos quita el narcotráfico

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De los 58 parques naturales de Colombia, 17 reportaron cultivos de coca en el último censo de la ONU. Estos son los paraísos naturales de nuestro país que el narcotráfico nos está arrebatando.

PARQUE NACIONAL NATURAL SIERRA DE LA MACARENA (Meta)

1.649 hectáreas de mata de coca.

Caño Cristales, un pequeño río de no más de cien kilómetros de longitud que nace en el parque Sierra de la Macarena. Es conocido como “el río de los cinco colores” y los turistas que lo visitan entre julio y noviembre pueden ver el lecho del río teñido de rojo, con matices de amarillo, verde azul y negro –todo producto de una planta llamada Macarenia clavigera–. Pero esta es solo una de las maravillas que ofrece el parque, que cuenta, además, con la cascada de caño Canoas, el salto de Yarumales, 456 especies registradas de animales y asentamientos indígenas de la etnia guayabera. Desde los años setenta ha existido el cultivo de coca en esta región, promovido por los traficantes del Guaviare y el cartel de Medellín. En los últimos tres años, estos cultivos han llegado a cubrir un área mayor a la mitad de la isla de San Andrés dentro del parque, y las operaciones de erradicación manual que se han llevado a cabo hasta el momento han probado ser ineficientes.

RESERVA NACIONAL NATURAL NUKAK (Guaviare)

RESERVA NACIONAL NATURAL NUKAK (Guaviare)

882 hectáreas de mata de coca.

Fue creada en 1989, un año después de que un grupo de cuarenta indígenas de la tribu nukak se vieran forzados por el conflicto a salir de la selva amazónica. Esta reserva no solo es un refugio para las tribus indígenas de esta área, sino el hogar de más de 628 especies de plantas que hacen de esta área una de las cuatro más importantes para la conservación de la biodiversidad del país. Pero la reserva no ha salvado a estas poblaciones del conflicto: aún hacen presencia los grupos armados dentro de sus límites, y los cultivos de coca, que llevaron a los nukak a migrar de su territorio, siguen creciendo cada año de manera constante.

PARQUE NACIONAL NATURAL LA PAYA (Putumayo)

PARQUE NACIONAL NATURAL LA PAYA (Putumayo)

420 hectáreas de mata de coca.

Desde Puerto Leguízamo, por avioneta o navegando en lancha por los ríos del Putumayo, se puede llegar a la extensión de 422.000 hectáreas de selva tropical que conforman el Parque Natural La Paya. En esta selva se esconden todo tipo de ecosistemas y maravillas ya desaparecidas en el departamento por culpa de las actividades de colonización, como la laguna La Apaya –que inspira su nombre– y la quebrada Mamansoyá. Además, es el hogar de 459 especies animales registradas, entre las que están el caimán negro del Amazonas y el delfín rosado, y de diversos grupos indígenas como los inga y los murui. El parque, sin embargo, solo se utiliza para la investigación científica y no ofrece ninguna actividad ecoturística porque no es aconsejable ir: el bloque 48 de las Farc opera en el área.

PARQUE NACIONAL NATURAL CATATUMBO BARÍ (Norte de Santander)

PARQUE NACIONAL NATURAL CATATUMBO BARÍ (Norte de Santander)

298 hectáreas de mata de coca.

Para los pueblos indígenas que habitan este parque, la palabra “barí” significa “gente”. Y en efecto, los barí son la gente del Catatumbo. Un pueblo que vive de sembrar yuca, maíz, caña y otra cantidad de cultivos en las tierras de sus dos resguardos; que construye bohíos o casas comunales de gran tamaño capaces de dar posada a cientos de personas a la vez, edificadas con los troncos y las hojas de la amplia variedad de palmas que hay en la región; un pueblo que da una importancia ritual a la pesca en las aguas del río Catatumbo, aguas reconocidas por su extensa variedad de peces y por desembocar en el lago Maracaibo, en Venezuela. Sin embargo, los cultivos de coca en esta región siguen creciendo, aumentándose a casi el doble desde 2012, con una producción de 5.500 kilos de hoja por hectárea anualmente. Esto, junto al valor estratégico de la zona en la que se encuentra el parque para los grupos armados –limitando con Venezuela–, amenaza la biodiversidad del parque y sus comunidades.

PARQUE NACIONAL NATURAL PARAMILLO (Antioquia - Córdoba)

PARQUE NACIONAL NATURAL PARAMILLO (Antioquia – Córdoba)

284 hectáreas de mata de coca.

Por su vasta extensión, no es raro que en el Paramillo se pueda experimentar el frío de los páramos seguido, en un minuto, por un agobiante calor tropical. La variedad de climas se debe a sus variadas alturas, que van desde los 125 metros sobre el nivel del mar hasta los casi cuatro mil. Estos ambientes albergan animales como el mico capuchino y el oso de anteojos, y dan vida a los ríos Sinú y San Jorge, de gran importancia para la economía y la existencia de los humedales de Córdoba y Sucre. Pese a su riqueza ecológica, el parque se encuentra cerrado desde hace 19 años por culpa del conflicto armado. El área no solo presenta una gran concentración de cultivos de coca, sino que, además, tiene rutas de tráfico hacia el Caribe y presencia de laboratorios de droga, según información del SIMCI (Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos).

PARQUE NACIONAL NATURAL FARALLONES DE CALI (Valle del Cauca)

PARQUE NACIONAL NATURAL FARALLONES DE CALI (Valle del Cauca)

41 hectáreas de mata de coca.

De los Farallones viene el agua: treinta ríos nacen o dependen de las cuencas hidrográficas que se encuentran en este parque. De no existir, municipios enteros se verían desprovistos de agua, y las dos centrales hidroeléctricas de Alto y Bajo Anchicayá detendrían sus turbinas por completo, llevándose consigo los 2.591 gigavatios de producción anual que se utilizan a nivel nacional e internacional. Todo esto señala lo importante y delicado de los ecosistemas del parque, que alberga en toda su extensión –que es casi cuatro veces el área de Cali– una rica variedad de vida animal ya olvidada en ciertas partes del Valle, como las panteras, los osos de anteojos y los tigrillos, además de algunas atracciones como Pico de Loro, una caminata de varias horas entre la maleza para conquistar la cima de 2.860 metros de altura solo por la satisfacción de tener una vista que quita el aliento; y también hacen presencia en el parque 41 hectáreas de mata de coca, junto a grupos armados que desde hace treinta años –empezando con la presencia del M19– han impedido el desarrollo de esta reserva natural.

PARQUE NACIONAL NATURAL MUNCHIQUE (Cauca)

PARQUE NACIONAL NATURAL MUNCHIQUE (Cauca)

117 hectáreas de mata de coca.

Pese a no contar con más de 44.000 hectáreas, el parque Munchique alberga una de las muestras de biodiversidad más grandes de Colombia: 500 especies de aves, de las cuales 37 son colibríes y una nueva ave presentada en 2003 bautizada en inglés como “munichique wood wren” en honor al parque –Henicorhina negreti es su nombre científico, que a su vez honra a Álvaro José Negret, un ornitólogo colombiano–. Sus selvas andinas son de clima frío, llegando a descender la temperatura hasta los 5 grados Celsius, y crecen en regiones montañosas que llegan hasta los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Muchos turistas se aventuran por el parque en caminatas que siguen senderos, como el de las Tángaras o el del pino colombiano. El parque no solo hace parte de uno de los departamentos con mayor confrontación entre las fuerzas del Estado y grupos al margen de la ley, sino que también reporta cultivos de marihuana y presencia de laboratorios para procesar cocaína.

Fotografías: Archivo particular y Oficina de Parques Naturales Nacionales de Colombia

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